El inicio de la primavera es también el inicio del crecimiento de la nueva cuerna de los ciervos, que tras el desmogue (caída de las cuernas) inician un proceso natural de crecimiento hasta completar la cornamenta totalmente formada. Se trata de un proceso que hacen los cérvidos todos los años y que empieza con el desmogue en los últimos días del invierno y los primeros de la primavera. Hay un periodo en el que es fácil verlos en toda esta etapa de muda de la cuerna.
El otro día, estuve un rato observando a este trio de ciervos en lo que el proceso estaba en diferentes etapas en cada uno de ellos. Os comparto el video para que lo disfrutéis.
Curiosamente, unos días antes de Semana Santa, y ya de limpieza de las últimas cajas nido a las que cada año hacemos seguimiento y limpieza, nos encontramos con una de las escenas más chulas que puedes encontrarte cuando limpias una caja nido.
Dentro de ella, nos encontramos con un amasijo de corteza desprendida de las estepas, muy comunes por la zona. En seguida supimos que no se trataba de un nido de paseriforme, sino que todo apuntaba hacia la «guarida» de un roedor. Ya por otros años en los que hemos encontrado situaciones similares, todo apuntaba a que se trataba de un refugio de invierno del simpático Lirón Careto (Eliomys quercinus).
El Lirón careto es un roedor parecido a un ratón, con un característico antifaz negro en la cara y una cola engrosada y pilosa, que curiosamente puede desprenderse (no el hueso obviamente) si es cogida por algún depredador y volver a regenerarse. A diferencia de sus hermanos los ratones que son mucho más terrestres, el lirón careto es un roedor un tanto más arborícola y que gusta mucho de encaramarse a arbustos y árboles en busca no sólo de frutillas (que es su principal dieta) sino que no descarta llevarse a la boca huevos o polluelos.
Es por ello que las cajas nido, pueden jugarle un doble papel, por un lado, ser una fuente de alimentación, en caso de toparse con algún nido, o bien una cavidad perfecta para pasar el invierno. Y así, aunque no sea común encontrarse con uno en las labores de limpieza, no nos ha de resultar extraño toparnos con alguno. Además, con una hibernación muy prolongada que se extiende bien entrada la primavera. Lo que le asegura que en periodos como estos de nieve tardía en Abril o primeros de Mayo como sucede alguna vez en la Sierra, no lo van a pillar recién salido de del letargo, donde puede llegar a perder hasta el 50% de su peso corporal.
Os dejo el video que realicé al limpiar la caja nido y toparme con el Lirón, que como se muestra, lo volvimos a tapar y a dejar en su sitio, para no perturbar su descanso.
Como cada año, por estas fechas, parte del operativo de extinción de incendios forestales de Aragón venimos realizando la ya famosa quema prescrita de Cella. Un ejercicio muy interesante para el operativo porque nos sirve de práctica para los futuros incendios forestales a los que tendremos que hacer frente durante la época de peligro.
Se trata de una práctica de fuego técnico real donde aplicamos sobre el terreno el despliegue que tendría un incendio forestal de considerable tamaño bajo unas condiciones de control total del fuego. Además, nos sirve de entrenamiento y puesta en marcha tanto de los medios mecánicos como humanos, protocolos de comunicaciones, sectorización del incendio, Puesto de Mando Avanzado (PMA), briefing inicial y final, manejo del fuego técnico y comportamiento de éste y un largo etcétera.
Se trata de estar lo más entrenados posibles a la hora de afrontar el día de mañana la actuación sobre un gran incendio forestal.
Aunque el despliegue es moderado, en torno a medio centenar de personas y no participan todos los medios actuantes en un GIF, sí que existe un número elevado de medios tanto humanos como mecánicos que conviene gestionar de manera eficaz para llevar a cabo la quema.
Además, aprovechamos para hacer la quema en una superficie que habitualmente suelen quemar los vecinos de Cella de manera intempestiva y que muchas veces genera grandes daños en choperas adyacentes por el descontrol de fuego en este tipo de combustible.
En definitiva, una práctica más que recomendable para el operativo y en el que están presentes: Cuadrillas helitransportadas, cuadrillas terrestres, autobombas, Agentes para la Protección de la Naturaleza (APNs), Técnicos del Departamento de Medio Ambiente, Emisoristas, Técnicos de Sarga, etc…
Os dejo alguna foto que pude realizar durante la quema
Y aunque algún lumbreras pronosticaba una segunda Filomena para hoy día 24, la realidad es bien distinta. Básicamente porque no se pueden hacer predicciones a tan largo plazo y además sin una base científica. La carrera de meteorólogo no te la regalan comprando 100 gramos de Choped, eso está claro. Y lo peor de todo, no es que un lumbreras diga una GILIPOLLEZ, el problema es el «bolo» que les dan los medios de comunicación, asegurando que para finales de Enero tendríamos una Filomena 2. Y así siempre. Y luego me dicen que por qué no me gustan los periodistas……En fin, voy a dejar por aquí dos frases que tanto me gustan y que vienen al pelo con esta situación:
“Si una persona dice que llueve y otra dice que no, tu trabajo como periodista no es darle voz a ambas: es abrir la puta ventana y ver si está lloviendo.”
» Los pronósticos a más de 3 días vista, no tienen fiabilidad ninguna»
Y dicho esto os regalo unas foticos de estos días de tiempo anticilónico y mañanicas de niebla.
Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.
Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.
Hoy os traemos un rutón en mayúsculas por tierras pirenaicas, una de esas cimas de obligada ascensión por su accesibilidad, sus vistas y sus rincones. El pico Punta Suelza, con sus casi 3.000m. de altitud se sitúa privilegiado en el medio mismo de la Val de Chistau, con inmejorables vistas a macizos como el del Posets, Cotiella o Monte Perdido; además, ofrece al montañero preciosas postales de ibones tan escondidos como los de Barleto, o coquetos rincones como los de la Cabaña Pardinas. Vamos con algunos datos:
Distancia: 13 kms
Desnivel: 900 m.
Tiempo empleado: Aprox. 5:30 horas (3 subida, media hora arriba y 2 bajada) con leves paradas
Dificultad: No tiene, salvo un paso en el que ayudarse de manos
Pues vamos allá con la explicación de la ruta y algunas fotillos….
La ruta parte desde el Collado de la Cruz de Guardia, a poco más de 2.000 metros y discurre casi siempre por la cara Sur de la montaña. Para llegar a este punto con el coche, debemos coger una pista forestal en bastante buen estado que nos subirá desde el pueblo de Sin. (existe otra pista que nos accede también hasta el punto, esta vez desde el pueblo de Gistain, pero que está en peor condición, al menos con turismo normal es más comprometida) Así pues una vez llegados a Sin y con ayuda del google maps, nos adentramos en la pista forestal que tras unos cuantos kilómetros nos llegará hasta un precioso collado donde tienen vivienda las vacas y sus ganaderos y donde una señal bien clara nos impide el paso a vehículos motorizados. Es el punto exacto donde aparcar el coche en los ensanches de la pista e iniciar ruta.
Punto de inicio de la ruta
Desde dicho collado, seguimos la pista forestal, durante casi 3 kilómetros. Es un camino llano, cómodo y perfecto para ir calentando músculos para el desnivel que tendremos que salvar más adelante. En apenas media horica nos plantamos en la Cabaña Pardinas, un bucólico rincón donde conversamos con un motorista que nos advierte que hasta aquí llega lo fácil y que a partir de ahora la cosa gana en desnivel. La verdad que ya tenemos ganas de empezar a ganar metros.
Flecha azul inicio de ruta, pista forestal y cabaña pardinas desde la ruta de ascenso.
Desde la cabaña Pardinas, dejamos la cómoda pista forestal, pues se termina en este punto y nos vamos en busca del sendero de ascenso. A partir de aquí se acabaron las contemplaciones y la ruta adquiere ya un desnivel considerable, así que paso cómodo y a darle a las piernas.
Casi podríamos resumir la subida como una serie de «palas» fuerte pendiente, seguidas de pequeños tramos más suaves, por lo que se asemeja a ir subiendo por una escalera. Hay un par de palas que realmente te hacen sudar, aunque el camino es cómodo, nada pedregoso y con unos prados de montaña espectaculares.
Ana en el tramo medio llano y al fondo la siguiente pala a subir con nuestro objetivo al fondo.
Lo bueno de estas subidas bruscas es que ganas altura con facilidad y ello te empieza a otorgar vistas privilegiadas, pues empiezan a asomar los principales macizos montañosos de las cercanias.
Macizo del Perdido desde la ruta de subida
Nos damos cuenta que hemos tenido mucha suerte con el día, ya que las nubes altas nos están haciendo una barrera perfecta contra el sol que en esta subida nos hubiera castigado en demasía. Por contra, el ambiente neblinoso de calima nos impide también una mejor visión de las montañas de alrededor. En fin, no se puede tener todo, aun así la visibilidad no llega a ser mala malísima como veremos luego con las fotos de la cima.
A media subida decidimos hacer una paradita corta para reponer fuerzas con unos frutos secos, unas barritas y un poco de agua. Energía para lo que nos queda.
Diferentes palas a salvar y con la cima en el horizonte
Tras pasar una de las palas más largas y empinadas, nos damos de bruces con los Ibones de Barleto. Escondidos y coquetos, son una delicia para nuestros ojos y una excelente compañía de ruta, de los que podremos disfrutar un buen rato.
Ibones de Barleto, al fondo el macizo del Perdido y asomando la fotogénica Punta Fulsa
Tras las pertinentes fotos, nos ponemos nuevamente en marcha, en busca de un resalte rocoso donde encontraremos el único paso diferente de la ruta. No reviste ninguna dificultad, ya que es una trepada corta y sin chicha, pero siempre está bien decirlo.
Pequeño resalte rocoso que se pasa sin dificultad alguna
Este resalte es un punto de inflexión en la ruta, ya que dejamos el cómodo camino entre prados y nos adentramos en una zona más rocosa y pedregosa. La altitud ya empieza a notarse y el viento empieza a pegar, por lo que la vegetación escasea. Esto nos da una pista de que ya nos queda poco desnivel que afrontar, aunque aun la cima te va a pedir un esfuerzo más.
Aunque por momentos el sendero crestea, siempre es cómodo y poco comprometido, de ahí que esta montaña no revista dificultad, salvo por el desnivel propio de un tres mil. Los últimos metros de ascensión se afrontan por un terreno más pedregoso y engorroso de caminar, pero de corta tramada que nos sitúa cómodamente en el monolito de cemento de la cima del Punta Suelza con 2.973 m.
Cima del Punta Suelza
Arriba el viento sacude, pero no hace excesivo frío, 12 o 13 grados a lo sumo. Las vistas, como comento al principio son de infarto. Los macizos de Posets, el Cotiella, el Perdido, etc….se disfrutan y de qué manera, así que saco la cámara de largo alcance y me pongo al lío. La verdad que el tiempo podría ser más limpio, pero bueno, al menos en la subida no nos hemos ensolanado.
Vamos allá con las vistas:
Hacia el NW Pirineo Francés
Zoomaco al Midí… aunque muy muy lejos.
Mirando el Este: Macizo del Posets y Perdiguero
Detalle Posets y Llardaneta
Al Sur: Macizo del Cotiella y Peña Montañesa y Punta Llerga
Detalle Punta Llerga y detrás Peña Montañesa
Al Suroeste el Macizo del Perdido
Detallazo del Monte Perdido, Cilindro de Marboré y Glaciar del Perdido
Al Oeste, per lejos lejos los tresmiles del al zona de Panticosa y el imponente Vignemale
Detalle Vignemale
Después de media horita en la cima y tras emborracharnos de vistas infinitas, decidimos tirarnos para abajo, para evitar enfriarnos mucho. Nos echamos unas almendras al gaznate y ponemos rumbo al coche, al que llegaremos en unas 2 horitas más o menos.
De bajada nos paramos a contemplar, lo que identifico como un cagadero de Perdiz Nival (Lagopus muta), muy común en la zona y que pude ver algún ejemplar en mi anterior subida por la cara norte hace ya como 8 años.
La verdad es que aquella vez me hizo muchísima ilusión, pero esta vez no hubo suerte con ningún avistamiento, ni tan siquiera de Sarrio. Eso sí, también pudimos disfrutar de la floración del azafrán silvestre (Crocus nidiflorus) en las zonas más bajas donde es bastante común.
Y hasta aquí la ruta del día, como hemos dicho, una cima accesible pero no por ello menos exigente que nos dará unas vistas privilegiadas de los principales macizos pirenaicos y que sin duda recomiendo encarecidamente. Eso sí, la exigencia es moderada debido al desnivel, por lo que conviene estar bien preparado físicamente.
La mole calcárea de la Muela de San Juan, es uno de los rincones más interesantes que tenemos junto a Griegos y que es bien conocida por sus Pistas de Esquí de Fondo, que la hacen un atractivo fundamental para los meses de invierno. Y es que sus más de 1.800 metros de altitud en una basta planicie, conforman un estupendo circuito de fondo.
Esta plataforma calcárea ofrece además muchos otros puntos de interés, como pueden ser los innumerables miradores panorámicos de buena parte de la Sierra de Albarracin. Además por ser punto estratégico durante la guerra civil, se vio inmerso en innumerables batallas, lo que dejaron una serie de vestigios que bien pueden ser visitados, como las trincheras de la guerra civil y que precisamente estos días están exhumando algunos restos gracias a una labor conjunta del Ayuntamiento de Griegos, la Asociación Pozos de Caudé y el Gobierno de Aragón.
Y por si fuera poco, dicha montaña alberga una excelente masa de pino albar (Pinus sylvestris) que da cobijo a una innumerable variedad de animales que podremos toparnos en nuestro recorrido por la Muela.
Dicho esto, y aprovechando dos de los caminos de herradura que había desde tiempos remotos hemos elaborado una ruta la mar de interesante para poder disfrutar de una sencilla excursión, pero con mucha miga y sin duda muy recomendable.
Es una ruta que no está señalizada como tal, por lo que conviene descargarse el track que tengo subido a Wikiloc, pues aunque discurre por caminos y sendas muy evidentes, es importante llevar el track para no perderse o desorientarse.
Si ampliáis el mapa clicando sobre él, podéis ver que es una ruta circular que nace y muere en el mismo pueblo de Griegos y del cual deberemos de partir por la salida hacia la carretera de lleva a Orihuela del Tremedal. Cruzando la misma carretera, debemos seguir una pista forestal que de manera recta y continua se dirige hacia la misma falda de la montaña. Una vez va ganando altura, se va volviendo un sendero muy bien marcado que cruzará la carretera asfaltada que sube a la Muela de San Juan y que tras cruzar un puentecito de madera, nos adentrará ya en el pinar y en una senda de preciosa factura.
Esta senda se conoce como la senda de los Poyales y es un antiguo camino de caballerías que de forma continua pero cómoda nos irá ganando altura y a través de la umbría iremos inmersos en un espectacular pinar de montaña acompañado de Arlos (Berberis vulgaris), Enebros (Juniperus communis) o Sabina rastrera (Juniperus sabina).
Esta cómoda senda, de preciosa factura, nos irá ganando el desnivel existente entre los 1.600 metros del pueblo de Griegos y los más de 1.800m. en los que se mueve casi toda la planicie de la Muela de San Juan. Según la época del año en que realicemos la ruta, podemos encontrar una multitud de flores (narcisos, hepáticas, cólchicos, orquídeas, etc…).
Mitad de la subida, zona de los «poyales»
Incuso en invierno, se torna una ruta de montaña en mayúsculas, con preciosas estampas nevadas y de las que a mi me encanta calzarme unas buenas raquetas de nieve y disfrutar de una buena ruta por la nieve, sino mira estas entradas del blog que lo atestiguan:
Como veis, el invierno es una excelente opción para esta ruta.
Volviendo a la ruta en sí, llegaremos cómodamente arriba, y en seguidas nos toparemos con una pista forestal que deberemos tomar a la derecha para ir a buscar las «riscas del cuarto» que será nuestro primer mirador de la Sierra.
Ahora toca estar atentos al track, o bien fijarnos bien, pues tras unos 800 metros andando por esa pista forestal en mitad del pinar, encontraremos junto a dicha pista un mojón o hito hecho de piedras que nos indica dónde se encuentra el mirador. Simplemente hay que asomarse hacia la derecha al acantilado y disfrutar:
Mirador de las Riscas del Cuarto
Como veis el mirador es una protuberancia natural de la roca que nos ofrece unas vistas panorámicas increíbles. El Caimodorro, el Tremedal, Peñablanca, Sierra Alta….
Bueno pues después de recrearnos todo lo que queramos, es hora de volver sobre nuestros pies a volver a coger la pista forestal y volver por donde hemos venido, pero esta vez sin dejar la pista forestal, ponemos dirección a las Pistas de Esquí de Fondo. Es un kilómetro y poco de pista muy bonita y siempre acompañados de un frondoso pinar. Conviene estar atentos, porque el cruzar de un ciervo, un gamo o el corretear de una ardilla o un zorro son encuentros no tan raros en estos sitios.
Poquito antes de llegar Restaurante de las pistas, y tras pasar una especie de majada más pelada de pinos encontramos a nuestra izquierda uno de los vestigios que nos dejó la guerra civil. Un seguido de trincheras aun conservadas que podremos recorrer durante unos cuentos metros. Para ello tenemos que alejarnos de la pista unos 50 metros en dirección a la cresta.
Si vamos con críos, es una estupenda ocasión para explicarles un poco la contienda y adentrarles en lo que fue la guerra civil, pues el ejemplo claro de los vestigios les hará entenderlo mucho mejor. A continuación, volvemos a la pistas por la que veníamos, y seguimos apenas 200 metros estaremos ya en la carretera asfaltada que sube a las Pistas de Esquí y nos toparemos con el Restaurante y el aparcamiento. Es una buena opción para echar un refrigerio si está abierto y disfrutar de su gastronomía y de las vistas de su terraza que son espectaculares.
Desde aquí ya veremos la Torreta de vigilancia de incendios que será la siguiente parada técnica para disfrutar del mirador más chulo de la caminata. Así pues cruzamos el aparcamiento de las Pistas de esquí y seguimos paralelos a la pista, pero como hemos ido todo el rato siempre cerca y paralelos a la vertiente. Encontraremos un sendero que por mitad de un bosque nos asciende en apenas 300 metros al mirador de la Cruz de Santa Bárbara, donde podremos ver la Torreta de vigilancia de incendios, unos bancos, un panel interpretativo, una cruz de madera y una estatua con los números 1.830, que es la altitud a la que nos encontramos.
Otro rinconcillo de nuestra ruta para recrearnos con las vistas, que son sin duda espectaculares.
Una vez en marcha, seguimos por la pista forestal adelante y paralelos a la vertiente de la montaña. Tenemos algo más de 1 kilómetros de pista forestal cómoda y como siempre entre pinares y hermosas vistas. Atentos al paso de cualquier animal. Estamos recorriendo parte del recorrido por donde discurren las pistas de esquí de fondo, así que si lo hacemos en invierno con raquetas, intentaremos no pisar sobre las pistas para no estropearlas.
Finalmente nos vamos a ir a buscar un mojón de piedras bastante abultado que tenemos en la misma cuneta de la pista y que nos indicará donde inicia la senda de bajada por el paraje de la «retorca» y que finalizará junto a la «pumaradilla». Es una bajada preciosa, verde, de frondoso pinar y donde se acentúa la posibilidad de ver alguna animalejo si vamos con el suficiente silencia y bien atentos.
Nuestra ruta está llegando a su fin, ya que esta senda de continua bajada, nos llevará tras cruzar un murete de piedra con una alambrada y siguiendo murete abajo hasta el aparcamiento y zona de caravanas que el Ayuntamiento de Griegos ha habilitado y que tan buena acogida está teniendo. Desde aquí ya vemos el pueblo, pero si vamos con críos podemos hacer una paradita bajo la campa de caravanas ya que hay unos columpios que seguro que agradecerán los más peques.
Como veis una ruta sencilla, incluso para hacerla con «canalla» y de la que disfrutaremos y mucho de miradores espectaculares, trincheras y con un poco de suerte incluso de algún animalejo en el frondosos pinar.
Ruta fácil, de unos 9 kilómetros que se pueden hacer en 2 horas y media de paseo salvando un desnivel de unos 300 metros.
Recomiendo llevar agua, ya que no encontraremos fuentes en todo el recorrido.
Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.