Vamos allá con un test de identificación de frutos silvestres, 42 imágenes de diferentes especies.
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Vamos allá con un test de identificación de frutos silvestres, 42 imágenes de diferentes especies.
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Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.
Como siempre, un complemento perfecto para los dos libros de apn que he editado (1.200 preguntas tipo test y Supuestos prácticos de denuncia).
En total 20 preguntas tipo test de identificación de flora. Ya sabes, dale a «Start» y a ver cuántos logras identificar correctamente.
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Sabes que tenemos otros test relacionados:
Bueno, con ánimo de devolver un poco de agradecimiento a la gran acogida que han tenido los dos libros de apn que he editado (1.200 preguntas tipo test y Supuestos prácticos de denuncia); me animo a crearos un poco más de material para que podáis ir practicando. En este caso y como puede ser el caso en el segundo ejercicio de la oposición, es probable que haya algo de identificación, así que en futuras publicaciones del blog iré confeccionando cositas como este test de flora para que vayáis practicando conforme se acerque la fecha del examen.
Empezamos con una tanda de 20 preguntas de Flora
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(Las fotos son propiedad de sus autores)
Recuerda ir pasándote por el blog, ya que iré publicando más test sobre la oposición.
Este fin de semana, empeñados en localizar la cita antigua de Gymnadenia conopsea por Griegos, y que no conseguimos localizar, nos topamos con una pequeña población de lirio español (Iris xiphium) una especie que si bien es relativamente abundante en el cuadrante Suroccidental de la península, si nos ceñimos a la comunidad de Aragón, sólo lo encontraremos en la parte occidental de la provincia de Teruel, concretamente en la Sierra de Albarracin. De ahí, la importancia de sus poblaciones.
La hemos encontrado en un ambiente de pasto junto a muchas orquídeas del género Anacamptis y Dactylorhiza de floración tardía en una pradera antigua de cultivo abandonada hace muchos años, dentro de una zona amplia con muchos cultivos, por lo que la mayora amenaza para la población es una roturación del bancal. Por desgracia, en el futuro Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial que está elaborando el Gobierno de Aragón, no está incluido este taxón, aunque ya se propuso desde el IPE-CSIC que sería interesante su inclusión.
«Por su área de distribución restringida, tanto general como en Aragón se propone su inclusión en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón.»
Destaca del resto de plantas por su altísimo porte y color azulado. Es muy probable que una prospección más a fondo de la zona, revele nuevas poblaciones.
En definitiva, una nueva joyita que conviene tener presente y mimar sus poblaciones debido a su escasa presencia en Aragón.
Si hablamos de abetales (bosques integrados por Abetos), en España podemos contar con los umbrosos abetales pirenaicos de Pinabete (Abies alba) y los sorprendentes Pinsapares (Abies pinsapo) del sur peninsular. Ambos, dignos de visitar y descubrir, pues son auténticas joyas de nuestros bosques autóctonos.
Por contra, en el centro y norte de Europa el abeto por excelencia es la Pícea común o Abeto rojo (Picea abies), un primo hermano de nuestros abetos y que forma extensos bosques, siendo protagonista por ejemplo de la extensa Taiga escandinava y rusa. Es decir, árboles perfectamente adaptados a rigurosas condiciones meteorológicas en cuanto a frío y nieve.
Curiosamente allá por los años 50, quizás antes….en el puerto de Bronchales se preparó una parcela de cultivo donde se plantó, seguramente unas cuantas bandejas de Abeto rojo (Picea abies), supongo que la «fiebre» forestal de aquellos años, el excelente rendimiento del suelo en cuanto a fertilidad, profundidad y humedad, y una política forestal encauzada a muchos tipos de pruebas con especies, motivó aquella plantación. De buen seguro se hicieron muchas más y con otras especies, pero curiosamente la que aun perdura hasta nuestros días en esa zona es aquella.
Lo primero que se hizo fue «sanear» la parcela con un buen sistema de drenaje. Hay que pensar que buena parte del Puerto de Bronchales, sobretodo los hondos son auténticos gotiales y tremedales, zonas muy húmedas que sin un buen drenaje sería imposible la instalación de este tipo de parcelas. En estas fotos se ven muy bien los drenajes efectuados alrededor de la parcela.

Por otro lado el abandono total de la plantación de Piceas ha propiciado que se entremezcle el abundante Pinar de silvestre con las últimas Píceas que quedan. En total hemos contado 19 ejemplares, de diversos tamaños que se abren paso entre la espesura del Pinar.
Algunos ejemplares con un porte magnífico y una salud encomiable. Las yemas verdes del año, brotan con fuerza en todos los ejemplares.
Y es que la estación donde se asientan, el suelo, clima, etc… les es muy favorable. Este tipo de abetos son exigentes en cuanto a humedad y no soportan la aridez, aguantando muy bien los fríos y no soportando las elevadas temperaturas del verano. Es por eso que el puerto es un lugar idóneo para ellas.
Si nos centramos un poco más en la Picea, veremos que tiene unas acículas mucho menores que los pinos que estamos acostumbrados a ver en la Sierra. Aquí os muestro la diferencia con una ramilla de pino silvestre, donde se comprueba la diferencia de tamaño, así como la disposición de las acículas.
Los ramilletes son una característica típica del abeto rojo, y son esas plaquitas longitudinales, como con relieve, desde donde salen las acículas un rasgo diferenciador.
Los bosques de abetos o piceas, son por lo general, muy umbrosos, esto es debido básicamente a la densidad de hojas y sobretodo a que mantienen vestidas de hojas y verdes las ramas bajas, que a diferencia del Pino Albar, como vemos en la foto, está desprovisto de ramas bajas, pues en su crecimiento y conforme las ramas bajeras dejan de percibir luz, se secan las acículas y las ramas.
Otro hecho que hemos podido observar es la gran adaptabilidad que tienen a la nieve. Hace poco más de un año se produjo una nevada tardía y bastante grande que tronchó y descuajó a miles de Pinos en toda la zona. Curiosamente, en la parcela hay como 8 o 10 pinos volcados y tronchados por esta causa. Y ni una sóla rama de Picea se ha visto afectada. Por lo que entendemos que son especies muy bien adaptadas a las grandes nevadas y a soportar grandes pesos sobre ellas.
En esta foto que os muestro, el tronco tronchado de Pino y a su lado creciendo impasible y sin afecciones por la nevada la Picea.
Además su sistema radicular es muy potente y bien anclado al suelo, evitando como hemos comentado que pueda ser volcado con facilidad por la nieve o el viento.
Su tronco es ligeramente más liso que el del Pino, con menos corteza, pero también de una tonalidad anaranjada muy chula.
Posiblemente de ahí provenga lo de «abeto rojo».
Si echamos la vista al cielo, buscando las parte altas, vemos que es donde acumula las piñas y comprobamos también que el crecimiento y dominancia son importantes frente al Pino Albar que le rodea.
Como curiosidad decir que las piñas en el Genero Picea siempre son colgantes de la rama, mientras que en el género Abies están erguidas sobre la rama. Un rasgo sencillo de recordar y del cual podemos diferenciar si es Picea o es Abies.
Recogiendo alguna piña por el suelo vemos la diferencia con la conocida piña del Pino Albar
No se trata pues de un árbol raro, ya que es muy utilizado en jardinería y sobretodo como abeto de navidad durante las fechas navideñas, por lo que se cultiva en parcelas con ejemplares jóvenes para estos menesteres.
Encontrar estos ejemplares en mitad del monte formando un pequeño bosquete, sí que resulta más difícil, y aunque encontremos plantaciones en el norte de España, en la Sierra de Albarracin y zonas limítrofes, que yo sepa no hay nada parecido y con ejemplares ya adultos. Es por eso que como tiene una ubicación muy accesible, es casi recomendable una visita para ver estos árboles en el medio natural.
La parcela en cuestión se encuentra muy cerca de la archi-conocida Fuente del Canto de Bronchales.
Ahí os dejo más o menos la ubicación de la parcela con un círculo rojo. Así que el que quiera verla, le tocará dar vuelta y buscar los abetos 😉
Por mi parte, nada más, ya volvemos a estar más operativos y empezaremos a mover el blog a buen ritmo.
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Un saludo
Existen aun en esta sierra, algunas reliquias forestales que aun sobreviven encaramados en los últimos reductos de los más abruptos valles. Son supervivientes de la retirada de las ultimas glaciaciones que los trajeron consigo huyendo de las frías y congeladas montañas de Europa, y que aun a día de hoy podemos gozar de algún ejemplar en nuestra sierra. Uno de estos árboles relícticos es el Abedul (Betula alba), un árbol muy característico por su corteza blanca y conocido por casi todos. Relativamente abundante en nuestro Pirineo y muy bien adaptado a las condiciones duras de la montaña, se vuelve una auténtica rareza en nuestra sierra. Para ser más concretos, sólo se conocen dos poblaciones (por decirlo de alguna manera) en nuestros montes, una en Orihuela del Tremedal y otra en Noguera de Albarracín,y esta última estuve visitando el otro día con la intención de comprobar su estado actual y la posibilidad-viabilidad de mejorar su situación.
Después de una intensa prospección por todo el barranco a base de mirador-prismáticos-mirador….y guiado por un compañero que las había visitado hacía años, pudimos delimitar el emplazamiento aproximado. Hay que decir que se encuentran en una ladera, encaramados a unas riscas en una zona prácticamente intransitable, con una pendiente fortísima para acceder hasta ellos y para más inri, encaramados en los resquicios de la roca. Vamos, un lugar totalmente inaccesible para cualquier tipo de agresión (ya sea por herbívoros o por aprovechamientos forestales).
La decepción al llegar al lugar fue bastante grande, pues descubrimos un poco la cruda realidad de esta especie en nuestra sierra. Escasisimos ejemplares y con pocas perspectivas de futuro como no se intervenga un poco. La población en cuestión consta de dos ejemplares de porte mediano y otros tres rebrotes que parecen proceder de uno de los dos ejemplares.
También encontramos muchos restos de troncos podridos o viejos de árboles ya muertos y que muy probablemente sucumbieron a las fuertes nevadas o alguna cornisa de nieve que pudiera caer en estas pendientes tan acusadas.
Incluso había algún tronco de un tamaño para nada despreciable, lo que nos hace pensar que aunque viven de manera relíctica son capaces de crecer si las condiciones les son favorables.
Uno de los dos ejemplares más grandes me dio una buena y mala noticia, la mala es que presenta en la base del tronco una podredumbre bastante importante, lo que le hará, seguramente en pocos inviernos ser tronchado por alguna nevada fuerte, ya que ha debilitado mucho el tronco principal. Aunque la buena noticia es que este ejemplar es el único que parece fructificar de manera importante. Lo que me abre la posibilidad de recoger semilla e intentar reproducirlo para proceder a alguna plantación por los alrededores y mejorar mucho la población.
Así pues, se me abre un nuevo reto como forestal de la zona y como amante de estas reliquias forestales y es la posibilidad de recuperar esta especie en un estado tan crítico en nuestra sierra. Es una alegría, por otra parte, haberlos encontrado y creer en la posibilidad de recuperarlos, que supone para mí, un reto interesante y a la vez fascinante.
Así pues, si vamos avanzando, ya os iré contando como van las cosas con estos últimos abedules de nuestra sierra…..
un saludo
Después de estos días de auténtico «caloret» sobretodo en tierras más bajeras, la Sierra de Albarracin ha cobrado fuerza primaveral, sobretodo las partes más altas, que estaban un pelín aletargadas todavía, tal vez en espera de alguna helada tardía o nevada primaveral. Hay años que para primeros de mayo solemos acordarnos del refranero con aquello de…»Hasta el 40 de Mayo…», pero por suerte, este año ha venido suave la cosa. Aun así las plantas son sabias y no se dejan seducir por días bonancibles y cada planta mantiene su época de floración y desarrollo. Ya se puede decir que la explosión de color es todo un hecho y ciertamente hay que intentar aprovecharlo en la medida de lo posible, pues si bien, el campo ha cogido color, dependerá de las lluvias y las temperaturas para ver si ese color aguanta o se marchita en pocas semanas.
Como casi siempre, las más buscadas y madrugadoras orquídeas ya han hecho acto de presencia, y este año, seguimos prospectando con ímpetu para sacar nuevas citas interesantes, ya sea por su rareza o bien por ver su distribución a lo largo y ancho de la Sierra de Albarracin.
La bonita Ophrys speculum nos regala una nueva cita en Orihuela del Tremedal. Bastante tempranera, estos calores habrán hecho mella en su floración. Puede que sea el último finde para verla más o menos en estado óptimo. Eso sí, el espectáculo de acercarte al detalle en estas flores es todo un acontecimiento. Es entonces cuando aprecias la inmensidad y complejidad de la madre naturaleza en dotar a estas plantas de unas texturas y colores….yo diría que imposibles. Bonita no!!, lo siguiente
Por otro lado, otra de las tempraneras, es la amarillenta Ophrys lutea, una orquídea también realtivamente común, pero que año tras año, vamos sacando nuevos emplazamientos. Esta vez repite Orihuela del Tremedal con la cita.
Y os muestro otra orquídea más, esta vez Cephalanthera damasonium, una de las orquídeas más fáciles de ver y abundantes en la sierra. Amante de las choperas y riberas frescas junto a los ríos, le gusta la sombra que se crean en estos ambientes ripícolas.
Esta vez, sorprendida por el trajín matutino de una mariquita en busca de alimento.
Así pues, una excelente época para dejar el calor de las grandes ciudades y dejarse atrapar por los colores, olores, y la brisa fresca que nos ofrecerá la Sierra de Albarracin durante los próximos dos meses……posiblemente y los que nos movemos por estos montes, los mejores del año.
un saludo
La aparición del Colchicum Triphyllum en nuestra sierra es sinónimo de que las últimas nieves están tocando a su fin, un acercamiento tímido de la primavera que en estos meses de Febrero y en mayor medida Marzo, empiezan a asomar días con mejores temperaturas y deshielos que activan este bulbo en las zonas donde crece. No es nada raro verle asomar en mitad de la nieve.

Mapa de distribución en Aragón (Herbario de Jaca)
Es originario de las zonas esteparias de Turquía, sudeste asiático y norte de África y por Aragón le gusta florecer en las parameras ibéricas que tanta abundancia tenemos en nuestra sierra. Aunque recientemente van saliendo pequeños enclaves por las zonas bajas del Ebro con algunas citas destacables en zonas más bien esteparias.
Aunque muy similar al Azafrán (Genero Crocus), no son ni primos hermanos, ya que botánicamente son muy diferentes. Los 6 estambres, a diferencia de los 3 que tiene el azafrán ya es un buen distintivo para su identificación. Si quieres localizarlo tendrás que moverte por esas parameras ibéricas que tantas hectáreas acarrean pueblos como Pozondón, Rodenas, Monterde, etc… y que pocas veces son visitadas en busca de flora.
Éstas, en concreto están fotografiadas en los barrancos de Villar del Cobo, en zonas soleadas con abundancia de sabina rastrera y enebro y pinos dispersos.
Son un buen augurio de que la primavera no está tan lejana, así que bienvenidas sean y a la espera de las tempraneras flores que ya van saliendo y que pronto os traeremos.
un saludo
Nuevamente la labor de los compañeros APN´s de la Sierra de Albarracin da sus frutos. Esta vez en la localización de una interesantisima población del Lirio de Nieve (Galanthus nivalis), una escasísima reliquia que las eras glaciares posiblemente trajo hasta nuestros lares. Sólo relativamente abundante en Pirineos y montañas aledañas, en el sistema ibérico es toda una proeza dar con esta preciosa liliácea.

Citada antaño por el maestro Zapater sobre 1904, en la población de Villar del Cobo, era una cita que con el paso de los años se había vuelto dudosa al no ser encontrada. Finalmente y un siglo después se vuelve a dar con ella en el Ibérico Sur gracias a la labor de búsqueda de los Agentes para la Protección de la Naturaleza que lograban encontrar dos poblaciones cercanas de varios cientos de ejemplares.
Por suerte las dos poblaciones gozan de muy buena «salud» con una población cercana a los 1000 ejemplares y en perfecto estado de conservación. Su localización muy inaccesible y sobretodo muy escondida nos invitan a pensar que no han de sufrir posibles «agresiones» ganaderas, humanas o de otra índole.
Aunque haciendo caso al biotopo en el que habita, unido a la cita un siglo atrás de Zapater y a otros datos recabados, es muy probable que contemos con alguna que otra población serrana que se nos ha escapado. Posiblemente en la propia Orihuela del Tremedal o Villar del Cobo pueda ser factible dar con alguna población. Así que seguiremos en búsqueda estos días para dar con ella.
Por mi parte, nada más, encantado de haber disfrutado hoy con su presencia y belleza que la hacen única en nuestra sierra y sobretodo una población a revisar y proteger estrictamente para que se mantenga a lo largo de los años.
un saludo
A veces el trabajo da sus frutos y este año me había propuesto como meta recuperar la única cita de Aragón de esta preciosa orquidea: Spiranthes aestivalis.
Ya el año pasado, en mis tareas cotidianas de APN (Agente de Protección de la Naturaleza) me pasaron la relación de flora que sería de interés encontrar por la Sierra de Albarracin. Se trata de algunas especies interesantes que a lo largo del siglo pasado han tenido alguna cita en algún herbario de antiguos botánicos de su presencia en la Sierra, pero que no se habían vuelto a citar, siendo su presencia mas que dudosa.
De entre todas las especies, y siendo tan entusiasta de las orquídeas, me llamó la atención esta especie de la que se disponía una cita en el año 78 en Bronchales.
Así pues, decidido a buscarla, empezamos con el «empape» de su biología, época de floración, hábitat, etc….vamos, la típica y tópica recolección de datos imprescindibles para el éxito. Aun así se me antoja difícil, pues hace dos años estuvieron algunos técnicos de Zaragoza en su búsqueda y no dieron con ella, pero aun así me pongo como reto personal el encontrarla este año.
Se trata de una orquídea de floración tardía, bien entrado Julio y que requiere un hábitat típico de Turbera. Así que a mediados de Junio ya empiezo con las prospecciones. Orihuela del Tremedal, Bronchales, Noguera de Albarracin y Griegos son los términos que acoto para su búsqueda. Tenemos un buen número de gotiales donde buscar y aunque también me sirve para ir redescubriendo otras orquideas presentes en la zona, esta preciosidad blanca se resiste temporalmente.
Finalmente, y en uno de mis paseos rutinarios por la Dehesa Boyal de Griegos en propección por los gotiales allí presentes…… voilá!!! la pequeña y coqueta orquídea se descubre ante mí con esa bella floración blanca en forma de espiral. No hace falta que os diga la alegría que me dio después de más de 25 gotiales prospectados y un mes de continuos barridos entre juncos, spagnos y suelos encharcados. Pero como en todo, al final el trabajo te trae una buena recompensa y sin duda que este año me doy por satisfecho de poder pasar esta cita como la única de todo Aragón, y encima tenerla tan cerquita de casa, aquí en Griegos.
La población en el propio gotial es bastante abundante, superando los 50 pies en mi primer vistazo, aunque he de prospectar bien el resto de gotiales de la zona para cercionarme bien de la población existente.
En definitiva una de esas alegrías que te regala la naturaleza de vez en cuando y que te deja satisfecho para el resto del año. Aun así, el año que viene, nuevos retos!!
un saludo