Circular a Tre Cime di Lavaredo

Vamos con la ruta por excelencia cuando se visita Dolomitas, y no es más que la ruta circular a las Tres Cimas del Lavaredo. Un rutón que rodea por completo estas moles dolomíticas y que tras pasar por 4 Refugios y un pequeño ibón de montaña te deja una más que agradable sensación. Vamos pues a ello.

Hay que explicar que la ruta parte desde el aparcamiento del Refugio de Auronzo, a casi 2.300 metros de altitud previo pago de los 30€ (Sí, 30 eurazos) que cuestan los 6 kilómetros de subida desde el lago Antorno hasta el Refugio. Existe una opción de ahorrarse este “peaje” y es subir andando desde dicho lago hasta el aparcamiento, pero hay que tener en cuenta que serán unas 2 horas de subida y unos 500 metros de desnivel para empezar la circular que serán otras 3 horas y poco y otros 400 metros de desnivel. Por ello, has de tener en cuenta la paliza.

Nosotros barajamos la opción de subir desde abajo, pero habiendo pateado bastante el día anterior en la ruta al lago de Sorapis, decidimos pagar religiosamente los 30 Euros y disfrutar de la circular haciendo fotos y sin prisas. Así pues, para llegar hay que ir hasta el Lago Misurina y de ahí se desvía una carreterita (bien señalizada) que tras pasar junto al Lago Antorno y tras pagar el “peaje” nos asciende hasta el mismo refugio de Auronzo.

Arriba una amplia zona de aparcamiento (que se suele petar, menudo dineral sacarán) junto al refugio y ya con unas vistas dignas de lo que va a ser el día.

Desde este Refugio de Auronzo 2.320m., tenemos la opción de realizar la vuelta en sentido horario o antihorario, nosotros decidimos hacer el antihorario e ir a buscar el siguiente refugio que es el Lavaredo. (Es la dirección habitual que suele hacer todo el mundo) Así que tras cruzar por el Refugio de Auronzo, y detenernos un ratito en su mirador, ya vemos claramente la pista que nos llevará hacia el otro refugio y que es un auténtico hervidero de gente.

Desde el mirador del Refugio de Auronzo

NOTA: Quizás la pega más grande de este espectacular circular sea la cantidad de gente que hay y que la realiza. El acceso en coche hasta los 2.300m. y la facilidad del recorrido con sus subes y bajas, pero nunca expuestos ni duros y por una senda muy cómoda hacen que quizás esta masificación desmerezca un poco la idílica ruta. Pero bueno, hay que ir y realizarla porque las vistas merecen la pena. Pero sí, con la procesión se pierde encanto.

Refugio Auronzo visto desde la senda hacia el Refugio Lavaredo

Así pues saliendo del Refugio Auronzo, tomamos la cómoda pista que en breves nos sitúa en una pequeña capilla (Cappella Degli Alpini). La pista es cómoda, muy cómoda y donde más gente veremos. Eso sí, el espectáculo paisajístico es increíble.

Esta capilla, está construida en homenaje a los caídos en la Primera Guerra Mundial y es que hay que pensar que esta cima era por aquellos entonces frontera de Italia con Austria. Por lo que se libró una cruenta batalla en la Primera Guerra Mundial y de ahí la cantidad de vestigios de la guerra que podemos encontrar (trincheras, refugios, etc…) Posteriormente la frontera se situó en el límite que hoy conocemos, aun así todavía se puede apreciar que los valles al norte de dicha cima se habla principalmente en alemán y al sur en italiano, es decir, todavía conservan lo que fue en el pasado.

Llegados a la capilla, debemos desviarnos del camino principal bajando por una extensa pradera a buscar un mirador espectacular donde hay un pequeño monolito. Este mirador ofrece unas vistas estupendas del Valle de Auronzo.

Y a la par cogemos perspectiva de las tres cima del Lavaredo….Si encima acompañan las vacas, pues la foto saldrá más típica.

Ana posando con los moradores de los prados, al fondo la capilla y más al fondo las tres cimas

Lo curioso de esta ruta circular es que iremos viendo las tres cimas desde todos los ángulos, y veremos como cambia el paisaje de un punto a otro de vista. En estos primeros metros de ruta, las moles no son muy representativas, pero cuando demos la vuelta, tendremos las cimas mucho más fotogénicas.

Hay que decir que no escogimos el mejor día para hacer fotos, esas nubes altas y blanquecinas no ayudaban nada a que las fotos fueran espectaculares. Aun así, el paisaje quitaba el hipo.

Las montañas en forma de agujas infinitas y puntiagudas que veremos en esta primera parte de la ruta son un auténtico espectáculo y ofrecen un paisaje abrupto escarpado muy propio de dolomitas.

Seguimos ruta y llegamos enseguida al segundo refugio de la jornada, se trata del Refugio de Lavaredo (2.347m.), en este punto tenemos un panel de la ruta circular y ya vemos el “río” de gente subiendo a buscar al collado de Lavaredo. Hay dos opciones, una más recta y otra, por donde va la ruta normal, que asciende más pausada. Llegaremos en ese collado al punto más alto de la ruta con 2.454m.

Así pues elegimos la ruta más cómoda y continua nuestra ruta dejando el refugio a nuestras espaldas y ganando altitud. Con un poco de suerte, esta parte ya la realiza menos gente, aun así a mi me pareció una exageración la de gente que realiza la ruta.

Vista de las tres cimas y del Refugio Lavaredo por la senda que sube al collado.

En poquito rato estamos ya en el collado y podemos disfrutar de las vistas hacia el otro lado…..que son ESPECTACULARES.

Aquí arriba tenemos dos opciones, o bien acortar la circular pasando justo por la pedrera bajo las tres cimas y que se encamina rápidamente a darles la vuelta o realizar la circular pasando por el Refugio Locatelli y tener unas vistas de las tres cimas mucho más chulas. Así que sin pensarlo mucho cogemos marcha dirección a Locatelli ganando perspectiva de las tres cimas.

Aquí encontramos uno de los puntos más fotogénicos de las cimas, en un montículo que hay junto al sendero y del que merece la pena subir para echar las fotos.

Siguiendo sendero abajo, en dirección al Refugio Locatelli, por una senda muy muy cómoda, vamos ampliando horizontes y ya podemos el Refugio en un collado y dejando atrás unas vistas de las cimas muy muy bonitas.

En unos 40 minutos llegaremos a Locatelli, viendo justo antes el camino que deberemos seguir y que continua dando la circular a las tres cimas. A partir de aquí, y hasta el siguiente refugio es un sube baja bastante largo, y con alguna pendiente que nos hará sudar la gota gorda. No son rampas largas, pero sí alguna con desnivel.

La senda ahora es algo más estrechita, pero aun así cómoda. Y me sigue sorprendiendo la cantidad de gente que hay.

Eso sí, seguimos disfrutando de un paisaje……buuffff, brutal!!

Hay fotos por todos lados, y eso que el cielo no acompaña nada, nada, nada…..

Finalmente y a la altura del cuarto y último refugio tenemos otro pequeño desvío a la izquierda hasta el pequeño lago de las cimas, un coqueto laguito de aguas transparentes con tonos verdosos de visita obligada.

La senda pasa muy cerca, pero merece la pena alejarse de ella y fotografiar el lago como se merece……que maravilla.

Seguimos ya cansadicos de la caminata a por el último repecho que nos lleva al último collado, el Col de Medo, que nos devolverá por una cómoda senda hasta el aparcamiento.

Fotografía de la senda desde el Col de Medo

Nosotros hicimos coincidir el fin de la ruta, con la hora de la comida y nos sentamos en un pradete verde a dar buena cuanta de la comida que llevábamos, embobados con las vistas…..

La ruta es sin duda un auténtico espectáculo visual, bastante cómoda de hacer aunque al final entre subidas y bajadas acabas bastante cansadico. Son unos 9-10 kilómetros y tardas como unas 3 horas y poco en hacerlos, básicamente porque vas parando en todos lados a hacer fotos. La senda es muy muy cómoda.

CONSEJOS: Importante es realizar la ruta los días de buen tiempo, estamos en alta montaña y si se nos echa la niebla no vamos a disfrutar de las vistas ni de las tres cimas, por lo que es casi obligado elegir un día de buen tiempo.

Aunque no reviste dificultad, es conveniente ir minimamente preparado físicamente para estar tres horitas caminando en sube-bajas constantes. 

¿Merece la pena pagar 30€ para subir con el coche? pues si no quieres meterte un palizón de los buenos, sí, lo merece, básicamente porque vas a disfrutar de la circular descansado y sin prisas, y allí arriba hay que subir a disfrutar. Si por contra eres de los montañeros PROS, pues entonces, aparca en el Lago Antorno y a darle duro a las piernas. 😉

 

 

 

Anuncios

Ruta al Lago di Sorapis

Dentro de todas las joyitas que puedes visitar en tu viaje a Dolomitas, no te puede faltar el espectacular Lago di Sorapis. Ya no solo el hecho de disfrutar de sus preciosas aguas turquesas que lo hacen casi único, sino por el entorno alpino que lo acompaña así como la ruta que hay que hacer para llegar hasta él. Y es que la mayoría de lagos de Dolomitas son accesibles casi en coche, pero este es una excepción y por ello, para nosotros que somos “ruteros” y nos gusta ganarnos la belleza con esfuerzo, ha sido toda una delicia.

IMPORTANTE: Hay que recalcar que el acceso a este lago se puede hacer desde dos rutas. Una de ellas con poco desnivel y pasos equipados con cadenas pero sin dificultad y otra ruta con un desnivel considerable en torno a 600 metros sin dificultad también pero con zonas de sendero de fuerte desnivel.

Nosotros hicimos la ruta de los 600 metros de desnivel, que a la postre es la RUTA 217 y es la que vamos a explicar aquí. No se si es la mejor o la peor, pero es la que explicamos en este post. Si queréis hacer la otra, tenéis que buscar reseñas de la ruta 215. Otra opción que se puede hacer si se viene a pasar todo el día es subir por una y bajar por la otra, pues se puede enlazar con un recorrido circular. (VEASE  MAPA) donde he señalada en ROJO la 217 (La que hicimos) y en azul la posible bajada por la ruta 215 y retorno al punto de partida por un enlace que la hace Circular.

En ROJO ruta 217 (LA NUESTRA) En AZUL ruta 215 y vuelta a enlazar con inicio de 217 (CIRCULAR)

Bueno, pues allá vamos con el sendero 217 y sus 2 horitas de trecking y 600 metros de desnivel.

Debemos dirigirnos a la carretera denominada Via Valle Ansiei, concretamente bajaremos desde el puerto del Lago Misurina en dirección a Auronzo olvidándonos del desvia a Cortina, y buscaremos junto a la carretera el Albergue Cristallo. Es justamente el aparcamiento de este Albergue el que suele utilizar todo el mundo para dejar el coche.

Círculo rojo el Aparcamiento

Captura del Streetview donde se ve el Albergue y la montonera de coches aparcados, a mano derecha sale la pista que inicia nuestra ruta

Una vez aparcados en un aparcamiento GRATUITO (lo pongo en mayúsculas porque es de los pocos sitios donde vamos a aparcar sin pagar, jajajja). Y tras cruzar la carretera, vemos una pista forestal amplia y un cartelón al que podemos acercarnos para ver la ruta incluso hacerla una fotico por si las moscas, ahí tenemos el inicio de ruta. Este inicio de ruta nos encauza por las cabañas de Valbona y unos prados muy pintorescos rodeados de Piceas y de unas esplendorosas vacas.

Junto a la cabañita que se ve al fondo tenéis la única fuente “oficial” de toda la ruta, así que llenad las cantiploras 😉

Esta primera parte del recorrido, aproximadamente 1/3 es terreno completamente llano o incluso con algo de bajada, amplio sendero, o mejor dicho pista forestal que tras pasar los primeros prados se encauza en un precioso bosque de Piceas y Hayas.

Nada hace sospechar que tras la primera y bucólica parte el sendero se pondría bien empinado. Y es que tras dejar atrás un estropicio de árboles por el suelo (Importante vendaval que azotó Dolomitas en Octubre de 2018) la amplia pista forestal se torna en sendero y empieza a coger pendiente.

Observamos un paredón a nuestra izquierda y a lo lejos una cascada altísima y una parte derecha muy empinada por la que empezará a serpentear nuestra senda. Así que es tiempo de sacar los bastones y poner un ritmo cansino y cómodo por el que afrontar todo el desnivel. Ya advierto que desde aquí hasta el lago es todo subida y por momentos con fuertes pendientes. Tengámoslo en cuenta a la bajada sobretodo si ha llovido o las piedras están mojadas para bajar con precaución. No hay dificultades, salvo algún resalte fácilmente salvable y poco más.

Eso sí, conviene en las paradas echar la vista atrás y ver las impresionantes vistas que tenemos, y que disfrutaremos en la bajada. Incluso por delante con la cascada, la mole rocosa y algunas cuevas que hacen amena la subida.

Lo dicho, conviene tomárselo con calma para no desfondarse ya que la subida es larga y sostenida. Finalmente y cuando ya estás “pidiendo la hora” el sendero suaviza y el murmullo de más gente de anuncia que ya casi estás. Unos últimos metros donde nos juntaremos con los que vengan por el otro sendero y voilá……el Lago di Sorapis.

Un agua azulada en contraste con el verdor los bosques Píceas y con el blanco de las montañas……hacen que el paisaje y el entorno sean únicos.

INCISO/SUGERENCIA: Si quieres quitarte a gente y coger la mejor hora…..madruga mucho o llega tarde……y fuera de esas opciones, mejor que no haya sol, o sea que esté nublado. Cuidado con ir en Septiembre/Octubre , pues puedes encontrarte el lago sin agua o con muy poca dependiendo del año.

Nosotros encontramos a bastante gente, podía haber perfectamente 40/50 personas en los alrededores del lago, pero claro, llegamos sobre la 1 del mediodía (hora punta). Y el sol en todo lo alto y con leve contraluz, no es el mejor momento para las fotos, pero bueno, decidimos comer a ver como transcurría la luz.

Aunque no está señalizado, se puede rodear al lago, hay multitud de senderos abiertos por la gente que te ofrece diferentes perspectivas del lago y que creo obligatorio recorrer ya que el lugar lo merece.

Nosotros encontramos el lago como a mitad de capacidad, y es que fuimos a mediados de Septiembre y es un handicap que puedes tener, la falta de agua.

Aun así, luce tremendamente espectacular. Si hubiera estado más a mano, hubieramos repetido al amanecer o al atardecer……

Vemos a mucha gente recreándose con las fotos, así que nosotros no somos menos y también posamos ante tal belleza.

La verdad que es muy fotogénico, por lo que te puedes explayar en sacar detalles. Tras un par de horas por allí arriba y con la mente puesta ya en la bajada, nos hacemos la foto final y para abajo. Optamos por volver por nuestros pasos, ya que volver por la otra ruta y hacer la circular nos habría supuesto no llegar al lago de Misurina para hacer la foto del atardecer. Así que con mucho cuidado y disfrutando de las vistas en la bajada ponemos retorno al coche después de una cansada caminata pero de una recompensa en forma de lago realmente indescriptible.

La Ruta en sí, no revierte dificultad, tal vez el desnivel unido a la subida constante en los dos últimos tercios puede atragantarse a quien no esté bien físicamente, pero estas pequeñas joyas saben mucho mejor después de una buena sudada y de ver recompensado el esfuerzo.

En fin, seguiremos con más post sobre Dolomitas donde descubriremos muuuchas más maravillas de este fascinante rincón de Italia.