Lago de Braies, Lago di Misurina y Lago di Carezza

Dentro de todas las opciones que ofrecen los Dolomitas, hoy nos vamos a visitar tres lagos, posiblemente los más famosos de la zona y no solo por su belleza inigualable, sino por su fácil acceso ya que llegaremos casi en coche hasta el mismo lago. Nada que ver con la preciosa excursión que tenemos para visitar el Lago di Sorapis.

Así pues, vamos a desvelaros un poco dónde tenemos estos lagos, su visita y algunos consejos para que os traigáis las mejores postales del lugar.


LAGO DI MISURINA

Se trata de un precioso lago situado en un puerto de montaña, por lo que lo encontramos a una imponente altitud de 1.754 metros. Dentro de fracción del Cadore es el más grande, con 14 hectáreas de superficie y una profundidad de 5 metros.

Parte del Lago lo bordea la Strada Provinciale 49 que es la carretera que nos llevará a dicho lago. Muy cerquita de éste nos encontramos con el desvío para subir a la famosa ruta de las Tre Cime di Lavaredo de la que ya hemos dedicado el correspondiente post.

Junto a la carretera tenemos una amplia zona de aparcamiento en el que teóricamente hay que pagar, pero que nosotros hicimos oídos sordos. Sobretodo porque todas nuestras paradas las hicimos breves para hacer unas fotos y poco más.

La mejor hora para acercarse al lago es al atardecer y disfrutar del sol impactando sobre las paredes de las tres cimas del Lavaredo. Nosotros aprovechamos tanto la excursión al Lago di Sorapis, como a las Tres Cimas del Lavaredo para acercarnos al atardecer y exprimir esas últimas luces de montaña.

No va a ser el mejor lago que veáis en Dolomitas, pero por su situación, accesibilidad y entorno, bien merece la pena esperar esas luces de atardecer.


LAGO DI BRAIES

Si hay un lago “instagramer” por excelencia, ese es sin duda el Lago di Braies, con sus barquitas de recreo, su caseta de madera, su pasarela……y englobados en el macizo dolomítico de Croda del Becco. Es de esos sitios que no puedes perderte, porque te arrepentirás toda la vida.

Para llegar a él hay que poner rumba a las localidades de Ferrara y San vito, donde encontraremos zonas de aparcamiento antes de llegar al lago. Eso sí, de pago, pago!!…hay dos opciones para eludir dichos pagos y son o bien llegar muy tarde, a última hora donde ya no está el que cobra o dejar el coche antes en la carretera en desvíos a pistas bien arrimado y andar 5 minutos.

El lago ofrece la atracción estrella que es el paseo en barco de remos, eso sí, bien pagado, con sus 18 Euretes la media hora o 28 Euros una hora. A mi gusto un precio desorbitado para un paseo en barco de remos sea donde sea y donde encima eres tú el que tienes que remar. Pero como siempre hay para todos los gustos y las barcas están demandadas. Recuerda si quieres coger barco no llegar demasiado tarde, pues a las 18:30 cierran el chiringuito. Aquí os dejo los precios y horario a 2019.

Tienes la opción de darte una vuelta circular o caminar junto al lago, algo que recomiendo sobretodo si llegas pronto. Estuve leyendo bastante acerca del lago y una cosa que me llamó la atención fue que mucha gente hablaba de que conforme iba atardeciendo el lago iba ganando en belleza. Y la verdad es que lo pude comprobar. Al atardecer, las luces se van atenuando, el viento baja y las transparencias del agua van aumentando, además de que una vez que cierran el servicio de barcas, éstas quedan amarradas en medio del lago dando una infinidad de posibilidades a las fotos.

Así pues como RECOMENDACIÓN sobretodo es tener paciencia y esperar a esas últimas luces del día, con el agua ya remansada y jugando a reflejar la montaña es cuando más se explota esa quietud y ambiente que ofrece el lago. Otra opción es madrugar mucho y estar allí con las primeras luces, aunque nosotros optamos por el atardecer.

Detrás del embarcadero hay una pequeña ladera donde han colocado unos bancos hechos con troncos muy chulos y que te ofrecen una perspectiva muy bonita del lago, subir a fotografiar desde allí. Muy recomendable llevar trípode y filtros degradados.


Lago de Carezza

Pero si por excelencia hay un lago en Dolomitas que rompa todos tus pronósticos, ese sin dudarlo será el Lago di Carezza. Hasta que no disfrutas este lago, no llegas a entender la palabra “Azul turquesa” básicamente porque aquí se manifiesta en todas sus variables.

El Lago di Carezza se encuentra en la provincia del Tirol del Sur cerca de Bolzano. Para nosotros, según donde estábamos alojados, fue un viajecito de más de 1 hora en coche, pero que teníamos claro que no nos íbamos a perder. La carretera llega casi hasta el mismo lago, bueno, más bien pasa al lado, pero no se ve, por lo que hay que aparcar el coche. Hay un aparcamiento de pago (Via Carezza, 123 Parking, según google maps) que ofrece aparcamiento gratuito los primeros 15 minutos y luego a razón de 1 Euro la hora de estancia. Puede que parezca difícil decirlo en este viaje, pero me pareció barato para lo que habíamos pagado en otros y sobretodo para ver semejante joya.

Una vez aparcado, ya sólo te queda lo mejor, darte un paseo hasta el lago y disfrutar y disfrutar y disfrutar y disfrutar……Vaya maravilla ante nuestros ojos. Un coqueto lago rodeado de un majestuoso y frondoso bosque de piceas y un fondo rocoso del macizo de Letamar al más puro estilo dolomitas para componer la foto perfecta.

Además, tienes un recorrido circular sencillo alrededor del lago que hacen que la experiencia sea aun mayor. Sin lugar a dudas, las mejores luces para disfrutarlo son las primeras del día y las últimas de la tarde.

Como en el di Braies, es importante un filtro degradado para compensar luces y un trípode que siempre ayuda, sobretodo si baja la luz. La tonalidad de verdes viene de serie con el lago. Yo creo que voy a seguir degustando los colores, mientras vosotros si queréis podéis seguir leyendo la serie de Dolomitas, que no tiene desperdicio.

Terraza de Dolomitas y Glaciar de la Marmolada

Vamos con otro día por Dolomitas, y en el que disfrutaremos de una de las vistas más espectaculares de Alpes. Esta vez planificamos una visita a la zona del Tirol del Sur. Y es que nuestro objetivo principal era el Lago di Carezza, pero quisimos aprovechar la mañana para completar el día con una parada la Terraza de los Dolomitas. Esta vez estamos ante la salida más larga desde nuestro alojamiento, cosa que nos reportaría algo más de una hora y media en coche hasta el funicular de Sass Pordoi que nos situaría en la famosa Terraza de Dolomitas. Más o menos unos 80 kms. que lejos de bajar nuestros ánimos nos dejó con la boca abierta. Y es que como ya hemos dicho, conducir por Dolomitas es algo así como entrar en el fantástico mundo de Heidi y los paisajes por lo que pasábamos así lo atestiguaban.

La carretera de encaminaba por valles en busca de la región del Alto Adige o Tirol del Sur, y los paisajes que se nos ofrecían eran dignos de parar cada 2 minutos en la cuneta y sacar la cámara de fotos. Seguíamos maravillados con las majestuosas montañas y los impresionantes puertos por los que pasábamos.

Desde el pueblo de Corvara in Badía, al fondo el Passo Gardena

Cogiendo el desvío de Corvara in Badía nos encaminamos hacia el mítico Passo di Gardena, donde la carretera vuelve a serpentear entre prados verdes y majestuosas montañas. Para darnos vista, una vez coronado al flamante Sassolungo o Langkofel, una de las destacadas montañas de la zona y sobretodo muy fotogénica.

Sassolungo o Langkofel (3.181m.) desde el Passo Gardena

Aun nos quedaba el Passo Sella y por últimos subir al Passo Pordoi. Así que a disfrutar de las vistas y de las curvas cerradas que ascienden y descienden estos puertos de montaña.

Finalmente llegamos al Passo Pordoi donde tenemos un amplio aparcamiento (esta vez sí, gratuito). Aparcamos y nos vamos a la taquilla del Telesférico a sacar nuestros pases para subir. (Precio por persona ida y vuelta 19,50€ y con horario de 9 a 17, eso sí, solo abierto del 18 de Mayo al 3 de Noviembre, por razones obvias ya que nos sitúa a 3.000 metros de altitud)

Así pues, una vez sacadas las entradas, cogemos el Telecabina y en apenas unos minutos, estamos arriba.

Vista del aparcamiento desde el mirador

Arriba llegas a un complejo de bar-restaurante y tienda de souvenirs, y saliendo al exterior, te das cuenta de por qué lo llaman la Terraza de los Dolomitas.

Nos encontramos en una inmensa altiplanicie a 3.000 metros de altitud y con unas vistas de escándalo de los valles y montañas colindantes.

Hay alguna pequeña zona de mirador más adaptada y luego ya puedes moverte a tu aire en busca de los mejores encuadres y de las diferentes vistas.

 

 

 

Las panorámicas son infinitas, pues al igual que los Alpes que se observan desde aquí, no se acaban en 360º. Sin duda un lugar plenamente recomendable. Además con la salvedad que puede subir todo el mundo, y disfrutar de estas vistas sin apenas esfuerzo.

 

Una de las grandes ventajas que tiene este mirador es la de poder ver el Glaciar de la Marmolada, ya que tenemos vista a la cara norte de la imponente y más alta montaña de Dolomitas, que con 3.343m. alberga un glaciar de hasta 100 metros de espesor. Nosotros no tuvimos mucha suerte, y en todo momento lo encontramos semi tapado, pero se intuía perfectamente.

 

 

CONSEJO/SUGERENCIA: Como hemos dicho, el camino está plagado de fotografías al paso de todos los puertos de montaña, no dudes en apartarte en la carretera las veces que haga falta para hacer fotos y disfrutar del paisaje, en algunos sitios incluso hay hasta bancos para la contemplación. No vayas con prisas!!!

Al estar en lo alto de una montaña, es muy fácil que las nubes se agarren a ella y se nos eche la niebla, por eso si vas a visitar la Terraza de Dolomitas, HAY QUE MADRUGAR!!! e intentar estar lo más pronto posible allí (Abren a las 9) gozarás mucho más con las vistas.

Y muy importante!!! ABRIGATE!!! estás a 3.000 metros, salvo que vayas en plena ola de calor, arriba hace bastante fresco, así que mejor una chaqueta y estar a calentico mientras se disfruta del paisaje 😉

Lo dicho, para nosotros una parada obligada si cruzas dolomitas en busca del Lago di Carezza, y aprovechar al máximo la mañana. Es una de las visitas TOP de Dolomitas!!!

Circular a Tre Cime di Lavaredo

Vamos con la ruta por excelencia cuando se visita Dolomitas, y no es más que la ruta circular a las Tres Cimas del Lavaredo. Un rutón que rodea por completo estas moles dolomíticas y que tras pasar por 4 Refugios y un pequeño ibón de montaña te deja una más que agradable sensación. Vamos pues a ello.

Hay que explicar que la ruta parte desde el aparcamiento del Refugio de Auronzo, a casi 2.300 metros de altitud previo pago de los 30€ (Sí, 30 eurazos) que cuestan los 6 kilómetros de subida desde el lago Antorno hasta el Refugio. Existe una opción de ahorrarse este “peaje” y es subir andando desde dicho lago hasta el aparcamiento, pero hay que tener en cuenta que serán unas 2 horas de subida y unos 500 metros de desnivel para empezar la circular que serán otras 3 horas y poco y otros 400 metros de desnivel. Por ello, has de tener en cuenta la paliza.

Nosotros barajamos la opción de subir desde abajo, pero habiendo pateado bastante el día anterior en la ruta al lago de Sorapis, decidimos pagar religiosamente los 30 Euros y disfrutar de la circular haciendo fotos y sin prisas. Así pues, para llegar hay que ir hasta el Lago Misurina y de ahí se desvía una carreterita (bien señalizada) que tras pasar junto al Lago Antorno y tras pagar el “peaje” nos asciende hasta el mismo refugio de Auronzo.

Arriba una amplia zona de aparcamiento (que se suele petar, menudo dineral sacarán) junto al refugio y ya con unas vistas dignas de lo que va a ser el día.

Desde este Refugio de Auronzo 2.320m., tenemos la opción de realizar la vuelta en sentido horario o antihorario, nosotros decidimos hacer el antihorario e ir a buscar el siguiente refugio que es el Lavaredo. (Es la dirección habitual que suele hacer todo el mundo) Así que tras cruzar por el Refugio de Auronzo, y detenernos un ratito en su mirador, ya vemos claramente la pista que nos llevará hacia el otro refugio y que es un auténtico hervidero de gente.

Desde el mirador del Refugio de Auronzo

NOTA: Quizás la pega más grande de este espectacular circular sea la cantidad de gente que hay y que la realiza. El acceso en coche hasta los 2.300m. y la facilidad del recorrido con sus subes y bajas, pero nunca expuestos ni duros y por una senda muy cómoda hacen que quizás esta masificación desmerezca un poco la idílica ruta. Pero bueno, hay que ir y realizarla porque las vistas merecen la pena. Pero sí, con la procesión se pierde encanto.

Refugio Auronzo visto desde la senda hacia el Refugio Lavaredo

Así pues saliendo del Refugio Auronzo, tomamos la cómoda pista que en breves nos sitúa en una pequeña capilla (Cappella Degli Alpini). La pista es cómoda, muy cómoda y donde más gente veremos. Eso sí, el espectáculo paisajístico es increíble.

Esta capilla, está construida en homenaje a los caídos en la Primera Guerra Mundial y es que hay que pensar que esta cima era por aquellos entonces frontera de Italia con Austria. Por lo que se libró una cruenta batalla en la Primera Guerra Mundial y de ahí la cantidad de vestigios de la guerra que podemos encontrar (trincheras, refugios, etc…) Posteriormente la frontera se situó en el límite que hoy conocemos, aun así todavía se puede apreciar que los valles al norte de dicha cima se habla principalmente en alemán y al sur en italiano, es decir, todavía conservan lo que fue en el pasado.

Llegados a la capilla, debemos desviarnos del camino principal bajando por una extensa pradera a buscar un mirador espectacular donde hay un pequeño monolito. Este mirador ofrece unas vistas estupendas del Valle de Auronzo.

Y a la par cogemos perspectiva de las tres cima del Lavaredo….Si encima acompañan las vacas, pues la foto saldrá más típica.

Ana posando con los moradores de los prados, al fondo la capilla y más al fondo las tres cimas

Lo curioso de esta ruta circular es que iremos viendo las tres cimas desde todos los ángulos, y veremos como cambia el paisaje de un punto a otro de vista. En estos primeros metros de ruta, las moles no son muy representativas, pero cuando demos la vuelta, tendremos las cimas mucho más fotogénicas.

Hay que decir que no escogimos el mejor día para hacer fotos, esas nubes altas y blanquecinas no ayudaban nada a que las fotos fueran espectaculares. Aun así, el paisaje quitaba el hipo.

Las montañas en forma de agujas infinitas y puntiagudas que veremos en esta primera parte de la ruta son un auténtico espectáculo y ofrecen un paisaje abrupto escarpado muy propio de dolomitas.

Seguimos ruta y llegamos enseguida al segundo refugio de la jornada, se trata del Refugio de Lavaredo (2.347m.), en este punto tenemos un panel de la ruta circular y ya vemos el “río” de gente subiendo a buscar al collado de Lavaredo. Hay dos opciones, una más recta y otra, por donde va la ruta normal, que asciende más pausada. Llegaremos en ese collado al punto más alto de la ruta con 2.454m.

Así pues elegimos la ruta más cómoda y continua nuestra ruta dejando el refugio a nuestras espaldas y ganando altitud. Con un poco de suerte, esta parte ya la realiza menos gente, aun así a mi me pareció una exageración la de gente que realiza la ruta.

Vista de las tres cimas y del Refugio Lavaredo por la senda que sube al collado.

En poquito rato estamos ya en el collado y podemos disfrutar de las vistas hacia el otro lado…..que son ESPECTACULARES.

Aquí arriba tenemos dos opciones, o bien acortar la circular pasando justo por la pedrera bajo las tres cimas y que se encamina rápidamente a darles la vuelta o realizar la circular pasando por el Refugio Locatelli y tener unas vistas de las tres cimas mucho más chulas. Así que sin pensarlo mucho cogemos marcha dirección a Locatelli ganando perspectiva de las tres cimas.

Aquí encontramos uno de los puntos más fotogénicos de las cimas, en un montículo que hay junto al sendero y del que merece la pena subir para echar las fotos.

Siguiendo sendero abajo, en dirección al Refugio Locatelli, por una senda muy muy cómoda, vamos ampliando horizontes y ya podemos el Refugio en un collado y dejando atrás unas vistas de las cimas muy muy bonitas.

En unos 40 minutos llegaremos a Locatelli, viendo justo antes el camino que deberemos seguir y que continua dando la circular a las tres cimas. A partir de aquí, y hasta el siguiente refugio es un sube baja bastante largo, y con alguna pendiente que nos hará sudar la gota gorda. No son rampas largas, pero sí alguna con desnivel.

La senda ahora es algo más estrechita, pero aun así cómoda. Y me sigue sorprendiendo la cantidad de gente que hay.

Eso sí, seguimos disfrutando de un paisaje……buuffff, brutal!!

Hay fotos por todos lados, y eso que el cielo no acompaña nada, nada, nada…..

Finalmente y a la altura del cuarto y último refugio tenemos otro pequeño desvío a la izquierda hasta el pequeño lago de las cimas, un coqueto laguito de aguas transparentes con tonos verdosos de visita obligada.

La senda pasa muy cerca, pero merece la pena alejarse de ella y fotografiar el lago como se merece……que maravilla.

Seguimos ya cansadicos de la caminata a por el último repecho que nos lleva al último collado, el Col de Medo, que nos devolverá por una cómoda senda hasta el aparcamiento.

Fotografía de la senda desde el Col de Medo

Nosotros hicimos coincidir el fin de la ruta, con la hora de la comida y nos sentamos en un pradete verde a dar buena cuanta de la comida que llevábamos, embobados con las vistas…..

La ruta es sin duda un auténtico espectáculo visual, bastante cómoda de hacer aunque al final entre subidas y bajadas acabas bastante cansadico. Son unos 9-10 kilómetros y tardas como unas 3 horas y poco en hacerlos, básicamente porque vas parando en todos lados a hacer fotos. La senda es muy muy cómoda.

CONSEJOS: Importante es realizar la ruta los días de buen tiempo, estamos en alta montaña y si se nos echa la niebla no vamos a disfrutar de las vistas ni de las tres cimas, por lo que es casi obligado elegir un día de buen tiempo.

Aunque no reviste dificultad, es conveniente ir minimamente preparado físicamente para estar tres horitas caminando en sube-bajas constantes. 

¿Merece la pena pagar 30€ para subir con el coche? pues si no quieres meterte un palizón de los buenos, sí, lo merece, básicamente porque vas a disfrutar de la circular descansado y sin prisas, y allí arriba hay que subir a disfrutar. Si por contra eres de los montañeros PROS, pues entonces, aparca en el Lago Antorno y a darle duro a las piernas. 😉

 

 

 

Ruta al Lago di Sorapis

Dentro de todas las joyitas que puedes visitar en tu viaje a Dolomitas, no te puede faltar el espectacular Lago di Sorapis. Ya no solo el hecho de disfrutar de sus preciosas aguas turquesas que lo hacen casi único, sino por el entorno alpino que lo acompaña así como la ruta que hay que hacer para llegar hasta él. Y es que la mayoría de lagos de Dolomitas son accesibles casi en coche, pero este es una excepción y por ello, para nosotros que somos “ruteros” y nos gusta ganarnos la belleza con esfuerzo, ha sido toda una delicia.

IMPORTANTE: Hay que recalcar que el acceso a este lago se puede hacer desde dos rutas. Una de ellas con poco desnivel y pasos equipados con cadenas pero sin dificultad y otra ruta con un desnivel considerable en torno a 600 metros sin dificultad también pero con zonas de sendero de fuerte desnivel.

Nosotros hicimos la ruta de los 600 metros de desnivel, que a la postre es la RUTA 217 y es la que vamos a explicar aquí. No se si es la mejor o la peor, pero es la que explicamos en este post. Si queréis hacer la otra, tenéis que buscar reseñas de la ruta 215. Otra opción que se puede hacer si se viene a pasar todo el día es subir por una y bajar por la otra, pues se puede enlazar con un recorrido circular. (VEASE  MAPA) donde he señalada en ROJO la 217 (La que hicimos) y en azul la posible bajada por la ruta 215 y retorno al punto de partida por un enlace que la hace Circular.

En ROJO ruta 217 (LA NUESTRA) En AZUL ruta 215 y vuelta a enlazar con inicio de 217 (CIRCULAR)

Bueno, pues allá vamos con el sendero 217 y sus 2 horitas de trecking y 600 metros de desnivel.

Debemos dirigirnos a la carretera denominada Via Valle Ansiei, concretamente bajaremos desde el puerto del Lago Misurina en dirección a Auronzo olvidándonos del desvia a Cortina, y buscaremos junto a la carretera el Albergue Cristallo. Es justamente el aparcamiento de este Albergue el que suele utilizar todo el mundo para dejar el coche.

Círculo rojo el Aparcamiento

Captura del Streetview donde se ve el Albergue y la montonera de coches aparcados, a mano derecha sale la pista que inicia nuestra ruta

Una vez aparcados en un aparcamiento GRATUITO (lo pongo en mayúsculas porque es de los pocos sitios donde vamos a aparcar sin pagar, jajajja). Y tras cruzar la carretera, vemos una pista forestal amplia y un cartelón al que podemos acercarnos para ver la ruta incluso hacerla una fotico por si las moscas, ahí tenemos el inicio de ruta. Este inicio de ruta nos encauza por las cabañas de Valbona y unos prados muy pintorescos rodeados de Piceas y de unas esplendorosas vacas.

Junto a la cabañita que se ve al fondo tenéis la única fuente “oficial” de toda la ruta, así que llenad las cantiploras 😉

Esta primera parte del recorrido, aproximadamente 1/3 es terreno completamente llano o incluso con algo de bajada, amplio sendero, o mejor dicho pista forestal que tras pasar los primeros prados se encauza en un precioso bosque de Piceas y Hayas.

Nada hace sospechar que tras la primera y bucólica parte el sendero se pondría bien empinado. Y es que tras dejar atrás un estropicio de árboles por el suelo (Importante vendaval que azotó Dolomitas en Octubre de 2018) la amplia pista forestal se torna en sendero y empieza a coger pendiente.

Observamos un paredón a nuestra izquierda y a lo lejos una cascada altísima y una parte derecha muy empinada por la que empezará a serpentear nuestra senda. Así que es tiempo de sacar los bastones y poner un ritmo cansino y cómodo por el que afrontar todo el desnivel. Ya advierto que desde aquí hasta el lago es todo subida y por momentos con fuertes pendientes. Tengámoslo en cuenta a la bajada sobretodo si ha llovido o las piedras están mojadas para bajar con precaución. No hay dificultades, salvo algún resalte fácilmente salvable y poco más.

Eso sí, conviene en las paradas echar la vista atrás y ver las impresionantes vistas que tenemos, y que disfrutaremos en la bajada. Incluso por delante con la cascada, la mole rocosa y algunas cuevas que hacen amena la subida.

Lo dicho, conviene tomárselo con calma para no desfondarse ya que la subida es larga y sostenida. Finalmente y cuando ya estás “pidiendo la hora” el sendero suaviza y el murmullo de más gente de anuncia que ya casi estás. Unos últimos metros donde nos juntaremos con los que vengan por el otro sendero y voilá……el Lago di Sorapis.

Un agua azulada en contraste con el verdor los bosques Píceas y con el blanco de las montañas……hacen que el paisaje y el entorno sean únicos.

INCISO/SUGERENCIA: Si quieres quitarte a gente y coger la mejor hora…..madruga mucho o llega tarde……y fuera de esas opciones, mejor que no haya sol, o sea que esté nublado. Cuidado con ir en Septiembre/Octubre , pues puedes encontrarte el lago sin agua o con muy poca dependiendo del año.

Nosotros encontramos a bastante gente, podía haber perfectamente 40/50 personas en los alrededores del lago, pero claro, llegamos sobre la 1 del mediodía (hora punta). Y el sol en todo lo alto y con leve contraluz, no es el mejor momento para las fotos, pero bueno, decidimos comer a ver como transcurría la luz.

Aunque no está señalizado, se puede rodear al lago, hay multitud de senderos abiertos por la gente que te ofrece diferentes perspectivas del lago y que creo obligatorio recorrer ya que el lugar lo merece.

Nosotros encontramos el lago como a mitad de capacidad, y es que fuimos a mediados de Septiembre y es un handicap que puedes tener, la falta de agua.

Aun así, luce tremendamente espectacular. Si hubiera estado más a mano, hubieramos repetido al amanecer o al atardecer……

Vemos a mucha gente recreándose con las fotos, así que nosotros no somos menos y también posamos ante tal belleza.

La verdad que es muy fotogénico, por lo que te puedes explayar en sacar detalles. Tras un par de horas por allí arriba y con la mente puesta ya en la bajada, nos hacemos la foto final y para abajo. Optamos por volver por nuestros pasos, ya que volver por la otra ruta y hacer la circular nos habría supuesto no llegar al lago de Misurina para hacer la foto del atardecer. Así que con mucho cuidado y disfrutando de las vistas en la bajada ponemos retorno al coche después de una cansada caminata pero de una recompensa en forma de lago realmente indescriptible.

La Ruta en sí, no revierte dificultad, tal vez el desnivel unido a la subida constante en los dos últimos tercios puede atragantarse a quien no esté bien físicamente, pero estas pequeñas joyas saben mucho mejor después de una buena sudada y de ver recompensado el esfuerzo.

En fin, seguiremos con más post sobre Dolomitas donde descubriremos muuuchas más maravillas de este fascinante rincón de Italia.