Test de Rapaces

Bueno, un nuevo test para practicar, esta vez de aves rapaces en vuelo, a ver que tal se os da la identificación.

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Las fotografías son propiedad de sus autores (muchas de ellas firmadas) y las que no, extraídas de la cuenta @birdcatalunya

Recuerda que tenemos más test en el blog:

-Test de flora

-Test de Peces

-Test de Plagas

Y si quieres preparar la oposición de Forestal (APN) en Aragón, hay un par de libros que te pueden interesar: Supuestos Prácticos y 1200 Preguntas tipo test

Test de Plagas Forestales I

Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.

Como siempre, un complemento perfecto para los dos libros de apn que he editado (1.200 preguntas tipo test y Supuestos prácticos de denuncia).

En total 17 preguntas tipo test de identificación de plagas forestales. Ya sabes, dale a «Start» y a ver cuántos logras identificar correctamente.

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Recuerda que tienes test de:

Flora I

Peces

Test de peces continentales de Aragón

Vamos con un nuevo test para la gente que se está preparando la oposición de APN en Aragón. Aunque dicho test puede servir también para otras oposiciones de agentes forestales de otras comunidades.

Como siempre, un complemento perfecto para los dos libros de apn que he editado (1.200 preguntas tipo test y Supuestos prácticos de denuncia).

En total 30 preguntas tipo test de identificación de peces. Ya sabes, dale a «Start» y a ver cuántos logras identificar correctamente.

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Recuerda darle 5 estrellas si te ha gustado y comentar lo que creas conveniente al final del test.

Tienes más test en el blog:

Test Flora I

Bueno, con ánimo de devolver un poco de agradecimiento a la gran acogida que han tenido los dos libros de apn que he editado (1.200 preguntas tipo test y Supuestos prácticos de denuncia); me animo a crearos un poco más de material para que podáis ir practicando. En este caso y como puede ser el caso en el segundo ejercicio de la oposición, es probable que haya algo de identificación, así que en futuras publicaciones del blog iré confeccionando cositas como este test de flora para que vayáis practicando conforme se acerque la fecha del examen.

Empezamos con una tanda de 20 preguntas de Flora

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(Las fotos son propiedad de sus autores)

Recuerda ir pasándote por el blog, ya que iré publicando más test sobre la oposición.

Iris xiphium por Griegos

Este fin de semana, empeñados en localizar la cita antigua de Gymnadenia conopsea por Griegos, y que no conseguimos localizar, nos topamos con una pequeña población de lirio español (Iris xiphium) una especie que si bien es relativamente abundante en el cuadrante Suroccidental de la península, si nos ceñimos a la comunidad de Aragón, sólo lo encontraremos en la parte occidental de la provincia de Teruel, concretamente en la Sierra de Albarracin. De ahí, la importancia de sus poblaciones.

Mapa de distribución de Iris xiphium del Herbario de Jaca (IPE-CSIC)

La hemos encontrado en un ambiente de pasto junto a muchas orquídeas del género Anacamptis y Dactylorhiza de floración tardía en una pradera antigua de cultivo abandonada hace muchos años, dentro de una zona amplia con muchos cultivos, por lo que la mayora amenaza para la población es una roturación del bancal. Por desgracia, en el futuro Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial que está elaborando el Gobierno de Aragón, no está incluido este taxón, aunque ya se propuso desde el IPE-CSIC que sería interesante su inclusión.

«Por su área de distribución restringida, tanto general como en Aragón se propone su inclusión en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón.»

Destaca del resto de plantas por su altísimo porte y color azulado. Es muy probable que una prospección más a fondo de la zona, revele nuevas poblaciones.

En definitiva, una nueva joyita que conviene tener presente y mimar sus poblaciones debido a su escasa presencia en Aragón.

Un sentimiento, una reflexión…

Por suerte, hace ya algún año que he tenido el placer de conocer, aunque sea de manera virtual a una de las personas más entusiastas en pro de la defensa de nuestro patrimonio natural. Un tipo majo, sencillo, amigable y sobretodo pasional en todo lo referente a la conservación de la naturaleza en Aragón. Muy implicado sobretodo en lo referente a la protección y conservación del Oso Pardo, del cual ha sido durante muchos años trabajador incansable para su recuperación y que ahora, le toca tirar de tiempo libre para seguir aportando y sumando en esta incansable lucha.

Nuestras larguísimas conversaciones por teléfono ahondan también en otras especies y otros aspectos de la conservación del medio en Aragón, y que nos enriquecen a ambos, pues al final, el conocimiento es sabiduría; aunque como siempre, acabamos por poner orden y concierto en los Osos pardos del Pirineo de los que, por suerte, es todo un experto.

El otro día, en un foro especializado que frecuentamos, dejó una vivencia a modo de reflexión o incluso de sentimiento diría yo, que he querido traer aquí para que forme parte también de este blog, porque al final esa reflexión creo que es extensible a lo que vengo realizando en este rincón desde hace muuuuuchos años.

Gracias Chus por tanto trabajo y tanta pasión

En todos los Santos del año 2004, venía de chuparme 16h de trabajo. Fue un día terrible en la muga entre el valle de Ansó y Arlet. Un grupo de universitarios andaluces habían venido a Jaca , a conocer la cordillera Pirenaica, su fauna, flora y formaciones geológicas. Si mal no recuerdo creo eran futuros geólogos. A punto de los 50 , me hago mayor y los detalles ya me fallan.

Recuerdo el día de antes que mi coordinador me pasó los datos de contacto para recoger al grupo, ir a su minibus y los trámites habituales cuando un grupo venía a realizar una visita programada y guiada al Parque natural de los Valles Occidentales. Hablé con una amable sevillana que era su responsable y preparamos una excursión por la parte final de Oza, Guarrinza, ibón de Arlet, Agua Tuerta. Ya avisé que el norte no iba a ser amable con los sureños. Daban malo .

Madrugamos mucho, llegábamos a Oza amaneciendo, con un día ventoso, aguanieve a ratos, frío para un autóctono, indomable día para gente poco acostumbrados a bregar días de barro . Pero le echaron rasmia, uno no se cruza España para lamentarse del tiempo y pasar el día con un café en la taberna.

Cuando remontábamos a Arlet , salió el sol, la visión de las últimas hayas con su follaje otoñal casi perdido, la boira arriba y las bruchinas humeantes entre los abetos gigantescos de Campanil, nos detuvo. Aquello eran las montañas salvajes, ya no había ganado en los puertos, ningún montañero ni nada del bullicio del verano. Los valles estaban en silencio, aguardando la llegada del largo invierno. Los copos cuajaban en las cimas y cuando alcanzamos la muga divisoria era imposible ver nada . Con indisimulada vergüenza reiteré a mis valientes escuchantes que quizá lo mejor era regresar y que poco o nada iban a aprender de valles glaciares, valles colgados , etc…con una chipiada del 15 y sin apenas poder ver a 10 metros. He de decir que había caras para todos gustos pero profesora y alumnos decidieron asumir que ya estaban mojados y en Arlet había un buen refugio para entrar en calor. La amable sevillana agradeció mi franqueza y aunque le reconocí que poco podía enseñar yo de geología estando ella y viendo el nivel me confesó que habían venido entre otras cosas a ver las tierras del oso del Pirineo. Que para eso estaba yo y les daba igual cayera un metro nieve y quedásemos aislados una semana.

Así que calados y embarrados en un rápido descenso encontramos Arlet, no sin antes ponerse a prueba mi orientación en unas montañas cubiertas de boira traicionera. Era mediodía cuando el calor del refugio nos dio un respiro. Allí al calor de la leña de haya, en tierras bearnesas , un aragonés y veintitantos andaluces compartimos lo único bueno que el día dejó, horas de charla sobre el oso, la esperanza de la reintroducción, los valles…son esos ratos que uno valora en la distancia.

No hubo sobremesa pausada había que regresar al parking en Guarrinza, el collado estaba empezando a teñirse de blanco, así que poca broma. La vuelta y bajada no fue rápida , el terreno invitaba a pocas prisas y amenazaba con cernirse pronto la oscuridad. Aún así quienes me flanqueaban continuaban ávidos de saber historias de la fauna y las montañas, de las «selbas pirenaicas» , de las leyendas megalíticas de la zona, de Carlomagno y su batalla en el achar de los muertos.

Y finalmente ateridos encontramos el minibús con su chófer incrédulo de nuestra excursión esperando con cierta ansiedad nuestra llegada.

Paramos en Echo al volver a Jaca para tomar algo caliente. Allí bajo techo y fuera ya de preocupaciones logísticas recuerdo como varios de los estudiantes más entusiasmados me hacían las preguntas más típicas y no por ello menos importantes o interesantes. Cuántos osos quedan, cuántos había cerca, si habíamos visto alguno, si se acercaban al pueblo…el guión predecible del entusiasmo. Pero la profesora fue más allá y me dijo algo que no he podido borrar, me dijo que cuántos osos pensaba que podrían vivir como máximo en la zona. En el primer momento la pregunta me sorprendió y he de confesar que hasta me conmovió tal alarde de optimismo. Pensé, y finalmente dije sin mucha seguridad: pues los que dejemos. En ese momento uno no ve la trascendencia de un pensamiento. Lo ves después.

Bajando ya cerca de Embún, encendí el teléfono. Era el 2004, no había wasap, ni smarthphones, bastante que con una raya de cobertura te llegase un SMS de esos que costaba un dios escribir. El cuerpo pedía ya cenar y descansar pero allí estaba el SMS.

Era mi compañero Fernando, escueto , no sé si por su poca práctica y amor a los celulares, me dejó un lacónico. Chucho , te espero en la parada es urgente. Y allí estaba con su forro verde con los logotipos de la dga a punto de jubilarse, con su pipa y las gafas empañadas . Era un poema verlo allí con su barba mojada y pensé , ya he hecho algo mal, verás tú que bronca.

Y allí esperó respetuosamente a que despidiese el grupo sin decir rai de rai. Algo iba mal. No habéis tenido nunca esa sensación? Ese desasosiego de saber que te van a decir algo que no te va a gustar?.

Ya no llovía. Había llovido todo lo que tenía que llover. No recuerdo muy bien como empezó la conversación. Andaba pensando yo en algún lío con el director o el coordinador cuando me vino aquel flash. La han matado Chucho. Esas palabras aún me siegan el alma. Lo supe. Sabía a quien habían matado sin siquiera nombrármela.

Fuimos a Canfranc, allí nos esperaba el coordinador y un guarda, ya no recuerdo ni las horas…era tardísimo pero era como si el tiempo se hubiera detenido. Las caras que vi no estaban mejor que la mía. La conversación fue breve , casi tan breve y escueta como la de mi buen Fer.

Era todos los Santos y ya no sería igual. Ese día de frío, lluvia y nieve, bajo el viento helador que trae el puerto no fuimos los únicos que habíamos salido a la montaña.

En un lado andábamos un grupo alegre , deseoso de conocer, de devorar paisaje y regalar sonrisas y miradas enamoradas de la naturaleza.

Poco más abajo en lo escondido del bosque otra persona salió a terminar lo que muchos querían y no se atrevían. Sabían donde estaba. La había visto hace unos días un colega francés . Incluso la grabó. A ella y a su retoño. Dio aviso, la zona debía no ser perturbada.

A veces uno piensa que los seres humanos somos varias especies. No parece posible que dentro de la misma haya quienes mueran por hacer 800km de carretera y 12h bajo lluvia y frío para contemplar lo imposible y quienes en silencio seduzcan a la vida para traer la muerte a la esperanza.

Era todos los Santos y ese día nos mataron un poco a todos . El disparo se llevó miles de años de vida, se llevó cuentos de yayos, historias de leyendas, sueños y esperanzas. Aquel hombre se nos llevó parte del alma. No hubo rincón del Pirineo donde no hubiera un soñador herido que al día siguiente derramase una lágrima. Y la herida se abrió y llegó lejos, todo lo lejos que el bramido de la última osa lanzó. Altiva, hermosa, pequeña y suave, con sus ojos como bombones y su piel como la canela. Allí yacían nuestros corazones en vilo pues en un último aliento la última madre de las montañas había salvado a su pequeño de la mirada del asesino.

No parece posible que aquel que disparó fuera de nuestra misma especie. Mi cerebro no era capaz de entender que alguien quisiera acabar con la última osa autóctona de los Pirineos. No podía comprender como alguien hubiera podido disparar ante la visión de una madre cuidando de su pequeño. Pronto el raciocinio me devolvía miles de maldades que nuestros congéneres hacían a su propia especie. Que no iban a hacer a un pobre animal. Somos una especie fallida pensé.

Han pasado 17 años ya. Al poco del suceso tuve que abandonar el proyecto. Pero realmente nunca me fui. Todos que aquel día maldito vimos llorar el cielo de los Pirineos hemos seguido allí, a veces en cuerpo, a veces en mente. Poco a poco la especie se recupera, poco a poco la esperanza renace pero nuestras almas heridas están dañadas y cada vez que un oso es disparado viejos fantasmas asolan nuestro corazón.

Hace unos meses estuve en Arlet y casualmente vi el típico libro que en muchos refugios dejan para que la gente deje un recuerdo. No llevaba prisa ni la metereologia me agobiaba. Todo lo más un sentimiento culpable de estar al otro lado de la frontera en los tiempos del covid. Firmé y perdí el rato leyendo a gente.

Una entrada rezaba, «vine hace 17 años y me enamoré, he vuelto con mi hija para que comprenda mi amor, gracias a quienes un día de todos los Santos le descubrieron las montañas a un sevillano» firmaba como Juan. Os juro que lloré allí sólo como un ***. A veces la vida nos devuelve las sonrisas que sembramos. Gracias Juan. Unos meses después Sorita nos devolvió otra sonrisa , tres oseznos, ni más, ni menos. Hay pocos días alegres para los que hemos trabajado en la naturaleza o la amamos. Somos como otra especie en extinción que bracea en un mar duro e impedido, nuestros caminos son de llagas y espinas. Por eso cuando la semilla florece nuestra sonrisa vuelve.

Cannelle , siempre en mi recuerdo. 17 años después necesitamos que Canelito, aquel pequeño huérfano, que sobrevivió sólo ante la naturaleza nos alargue la primavera. Ojalá algún osezno lleve su linaje. El de Cannelle, el de nuestras montañas, el de nuestros sueños y esperanzas. Hemos sembrado tantas sonrisas…la naturaleza debe devolvernos nuestro sueño.

Y alguno , si habéis llegado hasta aquí, os preguntaréis, a qué fin este relato?.

Sencillo, todas vidas son valiosas. Nunca sabes cuando puede ser la última. Nunca debimos llegar a eso. Nunca hay demasiados de nada. Nunca. Porque desde el más pequeño carbonero hasta el último quebranta, todos son una cadena que fragilmente se rompe y cuesta años, décadas o siglos restablecer y a veces ni siquiera.

Cada vez que una especie se nos va entiendo a quienes la lloran. Cómo no hacerlo. Yo llevo 17 años llorando. A veces me nace la rabia al ver que todavía hay quienes piensan en que hay muchos de tal, demasiados de cual y bien pocos de pascual. Pero luego pienso en gente como Juan, y veo que mis semillas crecieron y que Juan sembró las suyas, y que otros miles de Juanes en otras miles montañas, mares y llanuras siguen sembrando. Así que nada de torcer el morro. Hay que sembrar y sembrar.

Si se van los gallus de la cantábrica también se nos morirá algo, lo sé, lo entiendo, como no voy a entenderlo. Lo que no sé entiende son otras posturas.

Por cierto Miguel, estás muy acertado. Un abrazo a TODOS.

Y no me voy a ir sin enseñaros a Sorita y sus 3 oseznos nacidos esta primavera

Supuestos prácticos para APN

Bueno, pues esperado por los opositores, ya tenemos aquí una segunda publicación de ayuda en el estudio para la oposición de Agentes para la Protección de la Naturaleza del Gobierno de Aragón. Esta vez y ayudado por Jorge Rodríguez nos hemos embarcado en lo que nosotros creemos que será el punto fuerte del segundo ejercicio de la oposición, los supuestos prácticos de denuncia.

Al cambiar el formato de examen y desarrollarse ahora en un cuestionario tipo test creemos que un peso fuerte va a recaer en preguntas sobre algún supuesto práctico de denuncia, un hecho importante y común en el trabajo que día a día desempeñamos. Seguramente haya preguntas también relacionadas con identificación (tipo visu) o incluso alguna pregunta sobre cálculos matemáticos. Pero pensamos que los supuestos de denuncia va a ser la parte importante del segundo ejercicio.

Es por ello que hemos elaborado un seguido de 41 supuestos con más de 250 preguntas tipo test relacionadas con estos casos prácticos, de muy variada temática y diferentes grados de dificultad. Así que si estás estudiando la oposición para Apn del Gobierno de Aragón o conoces a alguien que lo esté haciendo, este libro le puede ser de gran ayuda. Para conseguirlo, aquí abajo os dejo el link de compra.

Además, y como ya sabéis, tenemos la opción de otro libro preparatorio de la oposición, esta vez 1.200 preguntas tipo test y al que ya le hicimos entrada

Nuestro mayor deseo es que os resulte útil para el estudio y os prepare para el gran reto que supone esta oposición y posterior trabajo de Apn. Pero recordad que el 99% del esfuerzo es cosa vuestra.


ACTUALIZACIÓN (13/10/2021)

Hemos querido también abrir en este artículo un punto de recopilado de datos, erratas, modificaciones o actualizaciones que puedan ir surgiendo conforme avance el tiempo y ya que es un libro que se imprime a demanda lo podamos tener siempre actualizado y corregido. Por lo tanto, éste será el punto de información a tiempo real del libro:

Supuesto 2 —> pregunta 5 —–> La respuesta C queda redactada de la siguiente manera «Pistas y caminos asfaltados una franja de 10m. desde el eje central» (en negrita lo que se ha modificado)

Supuesto 3 —> Pregunta 6 —–> Respuesta correcta C (Se destina el 15% al fondo de mejoras)

Supuesto 8 —> Pregunta 10 —-> Respuesta correcta C (Bienes demaniales de la Comunidad Autónoma)

Supuesto 19 —> Pregunta 8 —–> Respuesta correcta B (Zorro cinegética y Búho y Gato montés del listado)

Supuesto 23 —> Pregunta 5 —–> En el enunciado de la pregunta donde pone «art. 4 del Real Decreto 209/2002» debe de poner «art. 3 del Decreto 5/2015 que ordena las explotaciones apícolas»

Supuesto 24 —> Pregunta 1 —-> Respuesta correcta A (A tenor de la nueva orden de caza (2021-2022, el precintado ya se puede hacer en el garrón del animal)


Por quedar excluida como especie cazable, la Tórtola europea (Streptopelia turtur)los dos supuestos a los que hace mención, el 20 y el 27, quedan cambiados de esta manera:

Supuesto 20 —> Donde menciona «Streptopelia turtur» debe poner «Columba palumbus» y por tanto en la pregunta 7 la respuesta correcta es la D. Además queda eliminada la pregunta 10

Supuesto 27 —> Tanto en el enunciado como en las respuestas donde pone «tórtola común» debe poner «liebre». Además en la pregunta 3 se debe eliminar lo que dice textualmente en la respuesta B «y por disparar demasiado cerca del bebedero artificial»

En el enunciado del supuesto 27 debe añadirse «Cazando al salto con perros«

El summun de la mala suerte

AVISO QUE LAS IMÁGENES NO SON AGRADABLES SI ERES SENSIBLE

Aunque muchas veces no lo creamos, la naturaleza tiene dos caras. Yo casi siempre opto por enseñaros la cara buena, la cara bonita, atrayente, seductora, ese marco incomparable que ofrece el monte y sus animales al más puro estilo bambi. Pero hay ocasiones donde la crudeza y por ende, la realidad, no es tan dulce ni tan gustosa. El otro día, en mis quehaceres diarios me topé con esta escena.

Aparentemente no deja de ser muy diferente a otras que me he encontrado. Los restos de una cierva muerta y carroñeada por los buitres, en el que sólo queda piel y huesos. Hasta aquí, todo correcto. Empiezas a hacerte preguntas: ¿Muerte natural?, ¿Enfermedad?, ¿Disparo?……pero empiezas a ver y a indagar…….y ya ves que ahí pasa algo raro.

Una de las patas del animal se encuentra atrapada en la «V» que forma el pino al dividirse. Me acerco a inspeccionar y esta es la escena desde el otro lado.

El hueso del animal, roto y aguantado sólo por los ligamentos. Además se ve la corteza del pino en la zona de inserción muy desgastada. Y ahora ya empiezo a ver la escena un poco clara:

A la cierva se le ha encajado la pata en la «V» del árbol y no ha sido capaz de desatascarla, muriendo seguramente de sed e inanición, si duda una muerte sumamente cruel. A la que posteriormente han dado buena cuenta los buitres.

Pero hay una pregunta más, ¿Cómo ha llegado a poner la pata ahí arriba para que se le quede encajada en la «V» del árbol?. Pues aunque parezca mentira, sólo había que mirar hacia arriba.

Justo encima de la pata, en una rama bajera hay una mata grande de Muérdago ramoneada hasta la misma base. Por lo que todo el puzzle se compone. El animal apoyó una o dos patas sobre el tronco para elevarse y comer el sabroso muérdago (es decir se puso a dos patas) por alguna razón una de las patas resbaló y se encajó en la «V» del árbol y se quedó trabada. Imagina el tiempo que estuvo forcejeando para sacarla hasta que le llegó la muerte.

En definitiva, es una imagen más de naturaleza, aunque igual esta naturaleza no es tan dulce como las otras que os enseño, pero es al fin y al cabo un cacho de naturaleza. Curiosa, eso sí, dolorosa de ver y pensar sobretodo en el sufrimiento del animal. Al fin y al cabo es el summun de la mala suerte……

¡¡Animal atropellado!!

La red de carreteras de montaña que disfrutamos, por ejemplo, en la Sierra de Albarracin, aunque en su mayoría son de carácter comarcal o convencional son una infraestructura que divide y segrega extensos territorios naturales continuos. No somos consciente de ello, hasta que delante de nosotros, un día yendo con el coche, vemos como se nos cruza un ciervo, un corzo, un zorro o una ardilla. Y es que los animales no entienden de pasos de cebra o de mirar a los dos lados antes de cruzar. Para ellos, el monte es continuo, y mientras duermen en un punto, pueden tener la zona de campeo o alimentación en otro bien distinto, al final suelen tener un área de distribución vital que muchas veces está segmentada por ríos que lo atraviesan o carreteras que lo dividen. Estas carreteras, a veces son trampas mortales para muchos de ellos, y es un punto negro que los que trabajamos recogiendo estos animales conocemos bien.

Una de las labores que solemos hacer en nuestro trabajo diario, aunque por suerte no es tan frecuente, es la recogida de animales atropellados. Ya sea porque nos llaman desde el 112 por algún aviso de algún ciudadano que lo ha visto o se ha visto envuelto en un atropello, o a veces porque tropezamos con dicho animal, nuestra labor siempre es retirarlo de la vía, no sólo para que no vuelva a producir ningún accidente, sino para evitar que los animales que vienen a alimentarse de él, lo hagan de manera segura (Córvidos, buitres, zorros, etc….) y no tengan un nuevo percance con otro conductor y puedan ocasionar otro accidente.

La mayoría de especies cinegéticas (ciervo, corzo, gamo, jabalí, etc….) que mueren atropellados son llevados a algún punto alto y despejado donde los animales carroñeros darán buena cuenta de los restos y cerraremos la cadena alimenticia que de otra manera haría de forma natural la naturaleza.

Por contra, otros animales habituales en atropellos, sobretodo mustélidos (tejón, garduña, nutria, etc…) o rapaces tanto diurnas como nocturnas, y cualquier animal que encontremos que esté catalogado, son recogidos y se les levanta un acta tras una primera inspección ocular superficial. Se congelan y posteriormente se trasladan al CRFS de la Alfranca (centro de recuperación de fauna salvaje) donde se le practicará una necropsia, se le diagnosticará la causa de la muerte (que algunas veces nada tiene que ver con atropello) y se tomarán medidas, muestras y analizará cualquier característica que se necesite. Al final estas necropsias son fuentes importantes de información para la comunidad científica, donde se pueden ver hábitos de alimentación por el contenido estomacal, parásitos propios tanto internos como externos, posibles enfermedades, afecciones en órganos, y un larguísimo etcétera.

Tengo la suerte de compartir algunas charlas con uno de los veterinarios del centro de recuperación y la verdad es que cada animal les aporta muchísima información y que comparten con nosotros, algunas, la mar de curiosas.

Pero bueno, volviendo al caso que nos concierne, la semana pasada recogemos a primera hora de la mañana un tejón recién atropellado (aun estaba caliente). Realizamos una primera inspección, y dicho sea de paso, es una auténtica pasada tener un animal de estos tan cerca y poder observar todos sus rasgos característicos. Una de las cosas que más llama la atención del tejón son sus poderosas patas delanteras, increíblemente poderosas, son las encargadas de excavar ese entramado de túneles que conocemos como tejoneras y de las que necesitan una herramienta excavadora de primer orden.

Una zarpas largas y un poderoso pie hacen de estas patas delanteras una excelente pala de cavar y además con un tamaño importante en relación al conjunto del tamaño del tejón.

Por otro lado, la potencia de mordida de estos animales es muy poderosa y gracias a la cresta sagital de su cráneo donde se ancla un poderoso músculo de mordida hacen que que sea un animal difícil de enfrentar por los depredadores.

El manto de pelo es largo y muy muy espeso, lo que debe de proteger de las frías noches con mucha solvencia y una de las cosas más chulas de este animal es esa coloración negra y blanca tan característica junto a su aspecto rechoncho.

Así pues, tras un primer análisis externo que no arroja nada raro, metemos en una bolsa, precintamos, levantamos acta y guardamos en congelador hasta su posterior traslado al CRFS donde se le realizarán las oportunas inspecciones y análisis.

En fin, otro días más en la oficina.