Vibora hocicuda

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En estos últimos días de Marzo, y si ha sido el tiempo venidero, ya vamos intuyendo algunas novedades de cara a la primavera que está por arrancar. Aunque muchos miramos al cielo, por ejemplo esperando las aves migratorias, que por cierto ya van apareciendo, la sorpresa a veces nos viene mirando al suelo. El letargo invernal de muchos animales ya toca a su fin, y este es el caso de la curiosa Víbora hocicuda (Vipera latasti). Se trata de la única especie de víbora que habita nuestra sierra, y que aunque no se encuentra en peligro, siempre ha sido perseguida y exterminada por la mala fama y peligrosidad que se le atesora.

En efecto, su picada es portadora de una toxina bastante activa en el hombre, que causa severas necrosis y hemorragias y en los casos más agudos, puede ser bastante peligrosa. Aunque a día de hoy, los avances en materia de antídotos y la cercanía de centros hospitalarios hacen de esta mordedura, poco más que una urgencia médica de pronta recuperación.

Así pues conviene empezar a ver a estos preciosos reptiles, como lo que son, una pieza más, del entramado ecosistema en el que hemos decidido vivir y de los cuales podemos aprender a observarlos y respetarlos en su hábitat natural.

Muchas veces hay confusión cuando se ve una víbora o una culebra y no se sabe identificar correctamente. El casi de la víbora hocicuda es de una identificación casi instantánea, siempre y cuando nos fijemos en un par de detalles que la delatan claramente.

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En esta foto más cercana y también en el video (con el animal en movimiento) podemos ver alguna característica propia de la especie.

– Pupilas verticales —-> Las viboras tienen las pupilas de los ojos como los gatos, una franja vertical bien definida. Las culebras en cambio, destacan sus ojos con pupilas redondas.

– Hocico definido —> Se llama precisamente hocicuda por esa prominencia en forma de hocico, a modo de nariz.

Existen otras características también diferenciadoras aunque no exclusivas de las viboras, por lo que puede tenerse en cuenta pero no ha de ser regla definitiva. Y serían tanto la cabeza en de forma triangular y diferenciada del resto del cuerpo, como el zigzagueo de la macha en forma de rombo por todo su lomo.

Lo dicho, son características secundarias que nos pueden ayudar estar seguros de la especie, pero no debemos tomarlas como reglas universales.

Y por último os dejo un video de esa misma víbora que pude grabar con el movil y que bueno, siempre es curiosa verla reptar por su hábitat.

Se me olvidaba decir que está encontrada en el lecho del Río Guadalaviar, a medio camino entre Villar del Cobo y Tramacastilla, allá por los estrechos de Barrancohondo. Una riqueza más de nuestra sierra y de estos Montes Universales que tanto tienen que ofrecernos.

 

 

 

salud y montañas

Craso error, Víbora hocicuda (Vipera latastei)

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El otro día, me encontré con este precioso ejemplar juvenil de víbora hocicuda (Vipera latastei) en el jardín de casa. La verdad que por estos pueblos serranos, no resulta difícil encontrar víboras en el mismo pueblo, es más, cuando apretan los calores, y el sol empieza a picar, se dejan ver, a veces con demasiada facilidad. Esto les acarrea un gran problema, ya que no tienen mucha acptación que digamos por los vecinos que no dudan en pisarlas, apedrearlas o matarlas con un palo. Como casi siempre, soy la excepción que confirma la regla (o el bicho raro) que prefiere meterla en un bote, irme a mitad del monte y dejarla en libertar. Llámame si quieres ecologista, “grin-pis” o bicho raro o dime simplemente que estoy loco, pero NO me llames animal, prefiero el día de mañana poder observar en plena naturaleza estos fascinantes animales y disfrutar de algun lance de caza, o el simple serpentear hacia los solarios donde les gusta tomar el sol.

Puede ser una buena acción, eso de devolverla a un hábitat más natural y no estrujarle la cabeza como si de un demonio se tratara. Y si no te ves con los medio suficientes, yo siempre recomiendo que avises al forestal de tu zona y seguro que él sabe como hacerlo (o al menos debería). Porque no es un animal dañino, tan solo peligroso si nos acercamos en demasía, pero que su única defensa es la HUÍDA. Una víbora que nos descubre, SIEMPRE huirá y jamas se tirará a morder. Sólo si la pisamos, o la molestamos o le cortamos la huída tendremos muchos número de recibir un buen mordisco.

Ante tal caso, conviene:

– Siempre mantener la calma, hay que tener claro que en condiciones normales su mordedura no es mortal, y una persona sana no ha de temer por su vida.

– Lo más aconsejable es ir al hospital o centro hospitalario más cercano y explonerles el caso, en casi todos los centros cuentan con antídotos eficaces.

– Jamás, y digo JAMÁS!! te apliques un torniquete, pues tan solo estás contribuyendo a concentrar el veneno en una parte del cuerpo, por lo que el posible daño en los tejidos se verá multiplicado.

– Y por supuesto que se os quite de la cabeza el hecho de practicar una incisión y succionar el veneno para después escupirlo. Tan sólo estaréis envenenando vuestra boca a parte de vuestro de cuerpo.

Por lo tanto, tranquilidad, y hacia el hospital.

Pero no hay que dramatizar, porque los casos de mordedura son por descuido o mala suerte, ya que un encuentro con estos animales, ha de ser degustado como se merece. La mejor precaución es mantener una distancia prudencial con la víbora y a partir de aquí, podremos disfrutar de sus tonos, su serpenteo de cuerpo o incluso con suerte de la acción de caza de un auténtico depredador. Poidremos descubrir sus solarios preferidos para visitarla a posteriori cámara en mano y llevarnos un buen recuerdo. Ante todo distancia de seguridad!!

Lamentablemente sus parientes más cercanos, serpientes y culebras han sufrido las mismas agresiones que la víbora debido a la incultura general de la gente y el no saber distinguir una peligrosa víbora de una inofensiva culebra de escalera o culebra de agua. Es por ello, y para que no caigais en el mismo desconocimiento que a continuación os explicaré gráficamente cuatro rasgos distintivos de la víbora con sus parientes.

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El primero, y en el caso de la víbora hocicuda (la más representativa en la península) es el famoso hocico que la caracteriza. A veces es difícil de distinguir porque hay que situarse a su altura para verlo.

El segundo sería su ojo con pupila vertical, también una exclusividad de las víboras que no poseen ninguna culebra ni serpiente, ya que sus ojos son en redondo. Aunque también es un rasgo en el que hay que acercarse demasiado para verlo.

Un buen rasgo que podemos ver en su lomo es esa característica mancha oscura en forma de zig-zag por toda la espalda de la víbora y que aunque hay algunas especies de serpientes que la poseen, sería bastante característica de este ofidio.

Por último y también para resaltar es la cabeza en forma triangular que sobresaldría un poco del paralelismo que lleva su cuerpo.

En definitiva, teniendo claros estos conceptos, no podemos fallar a la hora de identificar una víbora ante otra culebra.

Es el manjar preferido de dos de nuestras joyas vivientes como el Meloncillo (Herpestes ichneumon) y el Águila culebrera (Circaetus gallicus) y aunque no lo tienen en su dieta habitual, si se da la ocasión tanto ratoneros, como erizos, cigüeñas, jabalís o la misma nutria pueden dale caza.

Sus poblaciones, en los últimos estudios auguran una fragmentación en la distribución poblacional y que aunque todavía no sea considerada como amenazada, todos los estudios indican que su población se debilita año tras año. Y no sólo por la destrucción de sus hábitats, sino también por la etiqueta de “bicho dañino” y que hay que matar en cuanto se vea uno. Es entonces cuando sale a relucir el verdadero animal que llevamos dentro.

En mi particular caso, prefiero ver estos animales en sus quehaceres diarios que con la cabeza aplastada contra una piedra.

saludos

TarántulA

Lycosa tarentola

¿Una tarántula?, pues sí, en efecto es una araña lobo (Lycosa tarentula) de la familia de las tarántulas y que abundan por nuestra sierra, aunque muchos lo ignoren. Los lugareños bien la conoces, por ejemplo en Griegos con el nombre de “murgaño” y de buen seguro que en otros pueblos la tendrán bien nombrada.


¿Es venenosa? Pues también, aunque a una persona sana no la sitúe al borde de la muerte. Eso sí, en caso de picadura el dolor local y una fuerte necrosis, no te la quita nadie. Así que mejor andarse con cuidado.


Son arañas con una agudísimas vista (algo inusual en el resto de arañas) y disponen de ni más ni menos que 8 ojos dispuestos en 3 filas por este orden. 4-2-2, como podéis ver en la foto ampliada (4 ojos abajo, 2 grande ojos y luego dos más arriba)

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Otro rasgo característico es su gran velocidad, capaces de pasar del más absoluto reposo al ataque de manera casi imperceptible. Una característica muy importante para su “arte” de caza que se basa en el aguardo.


Por último decir que son terrestres, no construyen ninguna tela de araña, entre dos ramas o plantas. Es más, ni tan siquiera les gusta trepar a la vegetación.


En fin, nunca te acostarás sin saber una cosa más, y encima de nuestra sierra.


saludos