La Selva de Irati

La Selva de Irati (Navarra) es de esos sitios que no defraudan. De esos viajes obligados para disfrutar en profundidad de la inmensidad de los hayedos, de la paleta de colores imposible que puede ofrecer un bosque, o simplemente de un paseo mágico como salido de un cuento de duendes y hadas. Eso sí, hay que escoger la mejor época para encontrarlo en plenitud, y esa época es el otoño. Suelen ser los últimos días de Octubre o los primeros de Noviembre, según venga el año, cuando Irati adquiere la mejor paleta de colores, y cuando hay que el elegir el momento de visitarlo. Nosotros decidimos que pasar el puente de Noviembre para evitarnos aglomeraciones y decidimos darle una visita de día y medio, pasado dicho puente.

img_0282

Aunque había zonas donde el viento había hecho de las suyas, desnudando las hayas, en general el colorido de la Selva se mantenía otoñal en todo su esplendor. La primera tarde, decidimos hacer parte de la ruta SL-NA62, que se trata de un pequeño sendero junto al río Urbeltxa, sin pérdida alguna. No teníamos muchas horas de luz, por lo que teníamos planeada este corto sendero.

img_0297

Una buena parte del recorrido discurre por pista forestal, así que es un sendero cómodo y apto para todos, donde disfrutar de la otoñada de hayas, robles, serbales y arces. En seguida nos dimos cuenta que la sequía que llevábamos de otoño, iba a ser un handicap para las fotos, y que aunque el bosque estaba bien vestido de colores, le faltaba la exuberancia del agua corriendo por las torrenteras. A duras penas, el río principal llevaba agua.

img_0229

img_0204

Era un problema, sí, pero lejos de protestar, nos dejamos llevar por los bosques y sus colores, y disfrutamos tirando de encuadres, filtros, objetivos y trípode.

img_0218

 

img_0235

Llegados al giro del recorrido para volver, decidimos seguir por la pista forestal unos metros más, pues parecía que la luz aun nos acompañaba, así que andamos un poco más hasta bajar por una senda a un puente.

img_0258

La bajada, toda una preciosidad, y es que las laderas más resguardadas guardaban todo su esplendor aun en los árboles. Una maravilla.

img_0192

Finalmente y antes de que se nos fuera la luz del todo decidimos volver a coger el sendero y retornar de nuevo al aparcamiento.

Al día siguiente volvimos de buena mañana a entrar a la Selva de Irati por Ochagavía, que es una de las entradas al Parque, y nos decantamos por hacer otra ruta más larga, se trata de la SL-NA63a que nos acercaba al Embalse de Irabia junto al río Irati. Se trata de una senda mucho más larga, pero de igual belleza que la que hicimos el día anterior.

img_0317

Compartiendo tramos de pista, con precisos senderos entre los hayedos seguimos disfrutando del otoño y su colorido en esta increíble masa boscosa de la selva de Irati.

 

img_0329

 

img_0401

Las posibilidades con la cámara son infinitas, ya que la belleza del lugar invita a no parar de disparar y buscar mil y un encuadres.

img_0320

El sendero está bien indicado en todo momento, sin posibilidad de equivocación, por lo que la única opción para perderse es para hacer fotos.

img_0333

 

img_0206

 

Finalmente llegamos al Embalse de Irabia, que daba pena por la poca agua que tenía. Llevaba intención de hacer fotos de reflejos en el agua, pero fue imposible, así que nos dimos media vuelta y volvimos por el sendero marcado cercano al río, esta vez, una pista forestal que en unos kilómetros te vuelve a dejar en el aparcamiento.

img_0338

 

img_0419

Como colofón nos hubiera faltado un poco más de agua en el Bosque, ya que se veían las torrenteras, pero estaban todas secas. Hubiera sido una pasada poder haber jugado con el agua en las fotos, pero bueno, ya se sabe que no siempre está todo al gusto del consumidor, así que seguramente volvamos en un futuro, pues nos ha encantado el sitio. Muy recomendable!!! sobretodo en estas fechas.

Un saludo

 

Para más información sobre los senderos en la Selva de Irati: http://www.selvadeirati.com/Recorridos%202.html

Anuncios