Salto de La Larri

Bueno, hoy os traigo un clasicazo de excursión por Pirineos, una de esas rutas que realiza mucha gente por estar en un entorno muy concurrido como es el Valle de Pineta, pero que bien merece la pena realizarla por su belleza, baja dificultad y premio final.

Es una excursión que discurre por las sendas más transitadas del Valle, hasta una bifurcación donde descubriremos el precioso valle de La Larri y llegaremos hasta un salto espectacular de agua que será nuestra mejor recompensa a la caminata.

Si le echamos un vistazo al mapa, vemos que desde la zona de aparcamiento he marcado dos flechas en rojo para elegir las dos posibles sendas de subida, una de ellas, una pista forestal que salva el desnivel de manera más suave y la otra el sendero de Marboré que nos conducirá a dicha pista forestal. Luego y tras pasar por un par de cascadas chulas (Cascada del Cinca y Cascada de La Larri) debemos seguir las indicaciones a los Llanos de La Larri que mediante pista forestal (haciendo eses) o siguiendo el GR de manera más recta nos llevará al precioso valle de La Larri, donde pasado el refugio seguiremos por los llanos hasta el salto de La Larri, precioso final de nuestra ruta. La vuelta nos aporta también dos opciones, o bajar por el camino de las cascadas o por el camino de La Larri, ambos senderos muy bonitos entre hayedos y una vegetación exuberante que hará mucho más llevadero el desnivel de bajada.

Así pues, para realizar la ruta, nos situaremos en el aparcamiento principal del Valle de Pineta, una vez hemos cruzado el río Cinca por un puente, nos encontraremos una zona de aparcamiento muy amplia donde dejar el coche. Nosotros optamos por realizar la ruta por la tarde, mucho más tranquilo de gente y decidimos comer de picnic en el mismo aparcamiento, ya que hay habilitadas unas mesas y bancos de madera con unas vistas inmejorables.

A partir de aquí, y como la ruta fuerte sería el día siguiente, optamos por subir por la pista forestal, mucho más llevadera, pero igual de preciosa. (en verano es más desaconsejable esta subida porque toca más el sol por la mañana). Con un cómodo paso y salvando desnivel poco a poco conseguimos llegar a la cascada del Cinca habiendo pasado antes por otro precioso salto de agua. Dependerá mucho de la época en que realicemos la ruta que las cascadas bajen con más o menos agua.

Existe la opción de subir a ver las Cascadas del río Cinca, pero eso ya es otra ruta así que nosotros seguimos la cómoda pista adelante, para toparnos en otro ratito con la Cascada de La Larri, ésta mucho más espectacular y con un característicos color rojizo en las rocas. Desde este cascada tenemos un balcón precioso a la cara norte del collado de Añisclo y las Zucas.

Poco más adelante, nos señala la subida a los Llanos de La Larri, un sendero GR con algo de pendiente pero corta duración que nos situará en pocos minutos en el la entrada del Valle de La Larri. (Se puede subir de manera más suave siguiendo la pista que serpentea y sube hasta el refugio.

Ya inmersos en los Llanos de La Larri, el amplios valle es precioso y cómo de caminar, pues casi carece de desnivel.

La opción ahora es fácil, seguir caminando por el valle hasta el final, donde encontraremos el precioso salto de La Larri.

Solventando algun pequeño riachuelo, que seguramente en verano baje seco, nos plantamos pronto a los pies del salto.

Y una vez llegados al precioso e imponente salto, sólo nos queda disfrutar, refrescarnos y deleitarnos de este fantástico rincón del Valle de Pineta.

Como veis, una ruta simple, sencilla y diría que para casi todos los públicos. Son apenas 10 kms, con poco desnivel 380m. y que en 3 horitas nos habrá dado tiempo a recorrer. Con muchos atractivos en forma de casadas durante todo el recorrido, y con este precioso y espectacular salto final como colofón al paseo.

Así pues, una sencilla manera de acercarse y conocer el Valle de Pineta con esta sencilla pero a la vez espectacular ruta.

Pirineos II: Valle de Pineta

Más primaveral que el Valle de Benasque encontramos al de Pineta, que ofrecía unos contrastes de verdes espectaculares. El día salio redondo, un sol espléndido, una temperatura muy agradable y una cámara ansiosa de retratar tan bello lugar. Lástima que la hora no fuera la propicia para inmortalizar tan bello lugar con un sol tan alto y tan duro, pero se hizo lo que se pudo. Nuevamente con poco tiempo para disfrutar decidimos hacer una pequeña excursión que sube a una impresionante cascada a medio camino de las largas caminatas de los alpinistas más experimentados. Pineta es nuevamente un valle pirenaico que termina en una especie de circo que lo cierra y llama la atención la cantidad de cascadas y saltos de agua que lo pueblan.
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La excursión nos eleva aun más, en busca de uno de esos saltos de agua y nos ofrece una vista privilegiada del valle. Los bosques de hayas que nos rodean, se visten de verdes claros que contrastan fuertemente con los verdes de pinos y abetos y sobretodo con los blancos de la nieve en las cumbres, juntos forman un mosaico precioso regado con el sonido del agua y de techo un azul radiante.
Todo este paseo presidido por una de las cimas más altas del Pirineo, el pico Monte Perdido de 3.355m. y a su derecha el Cilindro de Marboré (3.328m.) que riegan con sus nieves semi-perpétuas el precioso valle.

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Por fin llegamos a la cascada, y nos refrescamos ante el esfuerzo de la subida, una bonita foto de recuerdo y emprendemos la vuelta esta vez junto al río de la cascada. Este descenso es vertiginoso y llego a contar más de 15 saltos de agua.

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Entre el hayedo se cuela el sonido continuo del agua al bajar por la pendiente y en cada curva nos espera una bonita estampa, ya sea de su valle o de sus cascadas. Con más hambre que cansancio abandonamos el precioso valle de Pineta con el buen regusto aun merodeando en nuestra boca y con la promesa de volver, tal vez en Otoño, cuando los colores sean diferentes.

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Saludos y mañana último apartado: Cañón de Añisclo.