La ventana

Quizás sea otra manera de ver la famosa sabina centenaria de Monterde. La ventana de uno de los “casetos” que allí se agrupan es una mirada única para disfrutar de este bello ejemplar. Además de un verdor excepcional de primavera, unas aliagas en plena floración y el gamón extendiendo su capullo floral, hacen de este paraje un lugar ideal para pegarse una escapada. El invierno es brutal, el verano abrasador y el otoño poco fructífero, así pues, no vale perder el tiempo por estas parameras calizas en otra época que no sea la primaveral. Eso sí, en primavera el paisaje es único.