Jugando con los Astros

Son elementos que también están ahí, forman parte de nuestro paisaje, y por tanto, muchas veces protagonistas de nuestras fotos. Aunque mayoritariamente protagonistas secundarios. Porque existe cierta dificultad a la hora de hacerlos protagonistas de nuestras tomas. Y es que hacer un primer plano de la luna o el sol requiere, a parte de un momento óptimo del día o la noche, un zoom bastante potente, y que no todo el mundo tiene.

Por fortuna, cada vez encontramos cámaras compactas o bridge con mayor zoom y que nos permite poder jugar entonces con estos astros. Lo difícil entonces es encontrar el momento de captarlo.

En este caso, la cámara híbrida que tengo, y que goza de un buen zoom, me permite estar siempre atento a esa oportunidad que otorgan pocos atardeceres sobre el sol. Hace unas semanas, y casi por casualidad, me encontré con ese momentazo de sol poniéndose, que entremezclado con nubes o brumas me brindaron la posibilidad de realizar la foto. Una suerte.

Aunque a veces la suerte, la encuentras porque previamente la buscabas. Y es el caso de la segunda toma que os muestro hoy. Terminando un día de currar, vi que la luna tenía el “tino” perfecto para una foto que llevaba en mente durante tiempo. Así que nos fuimos directos al “estepar” para encajar la luna con la Ermita del Tremedal.

Supongo que ese es el momento que te das cuanta, que la tierra gira con demasiada rapidez, porque andaba corriendo como un loco por el estepar para encontrar el punto de encuadre perfecto. Y es que en este tipo de tomas, el encuadre para situar los dos objetos parejos lo tienes que buscar al trote. Esta vez con trípode, reflex, teleobjetivo y teleconvertidor, dan este resultado:

Sin duda son momentos mágicos, de luz, de instante y por suerte, al final de satisfacción del trabajo bien hecho.

Un saludo

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