Despues del temporal de frío y nieve (para algunos) era de visita obligada a las cascadas más significativas de la sierra. Así pues el domingo cogí los bartulos y me puse en camino. La primera parada fue en la Cascada de batida de Calomarde que como veis estaba medio helada. Lastima de ser un invierno muy seco, y apenas bajar agua, porque hubiese estado espectacular. La temperatura a las 11 de la mañana en la cascada de -7ºC.
Nunca me había acercado en invierno a la del Molino de San Pedro en el Vallecillo, pues me queda algo retirada y las carreteras no están del todo fiables, pero viendo el frío que habíamos tenido y puestos en ruta, no quedaba más remedio. Fue todo un espectáculo ver la cantidad de carámbanos que había bajo la cascada, practicamente incontable. La pena como siempre el caudal, bajísimo, creo que nunca la he visto tan floja de agua.
Eso sí, la noche fue neblinosa y dejó una buena cencellada sobre los arbustos colindante, en fin, la culminación para sacar buenas fotos. Como siempre el cielo ¡¡UNA CAGADA!! pero bueno, era lo que había. Marcando -3ºC.
saludos




















